Por ahora no piensa en volver con Carrió

"Tenemos miradas políticas diferentes", dijo
Graciela Ocaña se incomoda cuando le preguntan por su ex jefa política Elisa Carrió, de quien se distanció en enero de 2004 con su ingreso al gobierno nacional.

"¿Reconciliación? En lo personal, seguramente tenemos que sentarnos a conversar. en lo político, tenemos miradas diferentes, lo importante es trabajar. Estoy trabajando con Adrián Pérez, no con la Coalición Cívica", se ataja la ex diputada de ARI, muy seria y sin querer hablar mucho más del asunto.

Lo cierto es que cerca de Pérez, referente de la CC porteña y hombre de confianza de Carrió, destacan las virtudes "de trabajo" de Ocaña y el buen vínculo personal entre ambos. Y les parece "una buena idea" pensar en ella como eventual compañera de fórmula de Pérez en la pelea por la jefatura de la ciudad de Buenos Aires.

"Estoy obsesionada por la construcción, no por los cargos", contesta Ocaña, al mejor estilo Carrió, cuando La Nacion le pregunta por ese eventual binomio para las elecciones porteñas del año próximo.

Carrió, que dio aval público a la "agenda por la transparencia" presentada por Pérez y Ocaña hace dos semanas, recordó días atrás que siempre la "esperó" a Ocaña, y que le "perdonó" su polémica ida al Gobierno apenas asumida su banca como diputada nacional de ARI.

Al aval de Pérez para el trabajo en común se suma la buena recepción que tuvo el regreso de Ocaña en sectores de la UCR porteña, con los cuales también está conversando.

Otra relación que también parece fría es la de Ocaña con el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, uno de sus defensores dentro del Gobierno. "Tengo buena relación, aunque nunca hice política en la ciudad con él", sorprende la ex funcionaria. De inmediato da cuenta de sus diferencias actuales. "El cree en la construcción de un neokirchnerismo, yo en articular el campo popular con distintos sectores, para articular un proyecto progresista de país", afirma Ocaña, sin lugar para segundas interpretaciones.

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