Ahora la Justicia busca dar con el origen de lo que se secuestró

La armería clandestina allanada en el marco de una minuciosa pesquisa por parte de la Brigada de Investigaciones, bajo la supervisión de la jefe de fiscales Adriana Ibáñez, fue el lugar donde más armas se secuestraron durante los operativos desarrollados entre el lunes y ayer.
Según explicó la fiscal, ahora se tratará de averiguar la actividad a que se dedicaba el supuesto propietario de la misma, como así también el origen de las otras armas secuestradas en domicilios y la forma en que se proveían las municiones.

Los continuos enfrentamientos armados donde se sindica como antagonistas a integrantes de la Unión Obrera de la Construcción de la Republica Argentina (UOCRA) y el sindicato autodenominado “Los Dragones”, derivó en una minuciosa pesquisa por parte de la Brigada de Investigaciones, bajo la supervisión de la jefe de Fiscales, Adriana Ibáñez. El resultado fue una serie de allanamientos realizados en los últimos dos días donde se secuestraron 49 armas y más de 2.000 municiones de diferentes calibres.

Ibáñez confirmó ayer en diálogo con Radio Del Mar, que no se produjeron detenciones, y explicó cómo se llevo a cabo la diligencia, la cual definió como exitosa. “A partir del mes de mayo se comenzó a gestar una investigación (luego de un gran enfrentamiento el 13 de enero en la calle Rawson) que llevó adelante la Brigada de investigaciones para todos estos episodios que no sólo fueron dos, sino que fueron más donde siempre el eje eran las armas”, sostuvo.

En sus declaraciones, la fiscal aclaró que la investigación involucra a integrantes de ambos sindicatos, a pesar de que sólo se allanó la sede de UOCRA. “Teníamos información bastante concisa de que en el lugar íbamos a encontrar armas, pero el resultado ha dado negativo. No teníamos esa misma información con respecto a la supuesta sede de los Dragones. Pero en ambos casos los allanamientos que se han hecho son a personas que se encuentran vinculadas tanto a Dragones como a UOCRA”, explicó.

ENCUBRIMIENTO

En la investigación también se pudo dar con un caso de encubrimiento, que no impone penas muy graves, según explico Ibáñez. Sin embargo, el mayor descubrimiento fue el hallazgo de la armería clandestina de la calle Huergo al 1100, afirmó.

“La mayoría de las armas se han secuestrado ahí, y veremos la procedencias de las mismas, de las cuales podemos presumir que no son armas que se encuentran registradas en el Registro Nacional de Armas (RENAR)”, aclaró.

“Ahí podemos hablar de otro tipo de delitos. El propietario, o supuesto titular de esta armería no está involucrado en los supuestos abusos de armas, pero sí podemos pensar que ese lugar era utilizado para arreglar armas y proveer armas”, agregó.

En los allanamientos además, se secuestró una ametralladora FMK3 en un domicilio de una persona vinculada a Los Dragones.

Según la fiscal, el hecho de que esta arma sea considera de guerra agrava la penalización, ya que “es un arma que se encuentra excluida para cualquier tenedor que no sea de las fuerzas armadas o fuerzas policiales. Tendríamos que ver si hay alguna sustracción adentro de la misma policía que son los únicos que están autorizados a tenerla en su poder”, explicó.

“Ahora tenernos que evaluar todas las armas, tener muy en claro cuál es la actividad de la persona que tenía esta supuesta armería, y tenemos también más de 2.000 municiones secuestradas. Tendremos que ver también cuál es el origen, quien es el que esta proveyendo las municiones. También tenemos el supuesto de granadas de humo, que comúnmente las utiliza el personal policial, y tenemos que ver cómo llegó a esta gente este tipo de elementos”, sostuvo.

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