Ahora, Guaraz no dejó que ingresen los ediles al CD

El intendente actuó acompañado por una veintena de acólitos. La Policía de Santa Rosa no intervino
Acompañado por una veintena de acólitos, el intendente de Santa Rosa, Elpidio Guaraz, impidió ingresar al Concejo Deliberante a los concejales opositores Pedro Suárez (FCS-FV) y Guillermo Leguizamón (FCS).

El accionar del lord mayor y sus seguidores se desarrolló sin que la fuerza policial de Bañado de Ovanta interviniera. (Ver aparte).

Al dirigirse al CD, Suárez y Leguizamón se toparon con el cartel en la puerta indicando que las instalaciones estaban cerradas por desinfección.

Las autoridades del Concejo nunca tramitaron tal desinfección, que al parecer fue decidida por Guaraz.

Por la fuerza, el intendente kirchnerista echó del lugar a los ediles y empleados del CD, quienes revivieron momentos de tensión.

"Hace tres años que Guaraz tiene un grado de impunidad que no sabemos de dónde viene. Cualquier persona que pega un grito es detenido al menos una hora; pero Guaraz produce miles de hechos graves y no le pasa nada. Tiene un montón de causas y no le hacen nada", señaló Leguizamón a EL ANCASTI.

La semana pasada, el intendente de Santa Rosa impidió por la fuerza en dos oportunidades que el Concejo Deliberante se reuniera para tratar su suspensión a raíz de una serie de denuncias que pesan en su contra.

Con custodia de la policía

La policía de Santa Rosa tampoco permitió a los ediles que ingresen al CD, supuestamente fumigado.

“La policía nos dijo que si no teníamos una orden de la fiscal no nos permitirían abrir la puerta. Y la fiscal Miriam López aconsejó no abrir las puertas porque podíamos incurrir en un delito, a raíz de que a las oficinas las alquila el municipio. Debimos labrar un acta con escribana pública y retirarnos”, narró Leguizamón.

El concejal señaló que el intendente Guaraz es cuñado del subsecretario de Seguridad, Luis Baracat, oriundo de Bañado de Ovanta.

“No puedo comprobar la connivencia entre Baracat y Guaraz, pero lo sospecho. Baracat es de aquí, pero perdimos contacto con él. Sospecho muchísimas cosas, pero no lo puedo decir porque no tengo las pruebas. Claro que hay un amparo a Guaraz, y más con el personal policial de hoy”, reflexionó consternado Leguizamón.

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