Cristina Fernández de Kirchner presenció el desfile cívico-militar en el Parque 9 de julio.
“Hace instantes escuchaba a José (Alperovich) recordar esos momentos donde, con mucha valentía y peligros, los argentinos decidieron con voluntad política declarar la independencia. En ese momento, los peligros eran de carácter militar. El invasor militar quería volver a destituir su colonia. Había q apurarse a declarar la independencia”, recordó.
“Durante 200 años nos tuvieron a los tumbos y, en cada tumbo, millones de argentinos quedaban afuera sin trabajo, sin educación ni vivienda, sin salud. Por eso, ya había dicho, en otra oportunidad, que era necesario profundizar el trabajo de recuperación de la dignidad nacional”, apuntó.
Fernández de Kirchner manifestó que el 25 de mayo del 2003 comenzaron los cambios que le permitieron construir un proyecto político. “Ese hombre de pelo gris (Néstor Kirchner) solía decir que estaba saliendo del infierno junto a su pueblo. Yo creo q fue así. A mi me tocó la segunda etapa: la de construir los elementos de solidez que permitiera que este proceso de recuperación de la dignidad nacional no fuera solamente un trabajo fugaz como los que hemos tenido en la historia”, enfatizó.
“Ya no es la batalla que tenía Belgrano, ya no cruzamos la cordillera como San Martín, ahora hay que cruzarla para construir un proyecto regional, sin el cual es imposible pensar en un gran proyecto nacional”, remarcó.
La presidenta resaltó que “jamás se le negó un trato igualitario a las minorías”. “Cada vez que hemos sido mayoría, ha sido para dar igualdad, inclusión y respeto a las minorías. La igualdad en el siglo XXI va a ser una gran batalla”, sentenció.
“Estoy convencida que muchas de las cosas que nos han pasado han sido por nuestros propios errores y los intereses disfrazados de otra cosa. Quiero convocar a todos los argentinos para seguir construyendo sobre lo que ya esta hecho”, concluyó.


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