Increíblemente la protesta de fabricantes de bolsas de polietileno ante la comisión de Ecología y Medio Ambiente del Concejo Deliberante, hizo ceder a su titular, la concejal María Laura Colazo, en la aplicación de la ordenanza 2936/11.
Los fabricantes de bolsas de polietileno participaron del encuentro en el marco de la comisión de Ecología y Medio Ambiente, donde fueron recibidos por la concejal del Partido Popular, María Laura Colazo.
Allí se mostraron enérgicos contra la aplicación de la normativa que imperará a partir del próximo 31 de marzo con una prohibición de entrega de bolsas de polietileno por parte de los supermercados, en busca de preservar la contaminación que ello genera a causa de su mal uso por parte de la población, en una medida consonante con varias ciudades de la región que ya las han prohibido en su totalidad.
Lo que se buscaba fuera una política de Estado en materia medioambiental terminó cayendo en la demagogia de la máxima responsable por parte de la comisión de Ecología y Medio Ambiente, quien se encontraba trabajando al respecto de las modificaciones necesarias a fin de reglamentar la implementación de una normativa que, se esperaba que con el tiempo, avanzaría sobre el uso de este tipo de bolsas.
Los productores de bolsas ni siquiera se ven afectados por la prohibición que regiría a partir del 31, ya que esas bolsas los supermercados las compran fuera de la provincia, pero la protesta de estos fabricantes apuntaba a la progresiva aplicación de la norma a futuro, y una posible afectación de sus intereses comerciales.
Allí fue endeble el protagonismo de la concejal Colazo, quien en lugar de defender el interés común en cuanto a la finalidad medioambiental de la norma, prefirió ceder al interés económico que podía tener un sector minoritario; por lo que aceptó impulsar una modificación en la próxima sesión para la ordenanza que finalmente a partir del 31 de marzo solo prohibirá a los supermercados “distribuir bolsas que no sean biodegradables”.
El afectado ahora fue CAPO
Increíblemente el populismo con el que se manejan lamentablemente estas cuestiones de Estado, llevó a que semanas antes en el marco de esta misma comisión, la concejal del Partido Popular hiciera partícipe a la asociación de asistencia a pacientes oncológicos, a fin de que la prohibición de entrega de bolsas plásticas por parte de los supermercadistas, pudiera dar a esta entidad una salida económica.
Las responsables de la asociación habían tramitado la donación de telas por parte de una fábrica textil para confeccionar y comercializar en los supermercados bolsas permanentes a fin de que los vecinos pudieran utilizarlas en lugar de las bolsas plásticas, a partir de su prohibición.
La falta de una decidida línea política y de gestión por parte de Colazo, cediendo ahora ante los industriales y permitiendo la continuidad de esas bolsas –en su modalidad de biodegradables- finalmente terminó atentando contra la salida económica que la asociación oncológica había encontrado a partir de la normativa aprobada el año pasado.

Comentá la nota