Comenzó la instalación del tradicional artefacto, que el Municipio compró tras fracasar las licitaciones. Estuvieron promocionando el carrusel Farizano y la secretaria Bianchi. Dicen que se licitará, después de instalada, la concesión.
Después de años de intentos fracasados por retomar la tradición, la capital neuquina volverá a tener, muy cerca de donde estuvo emplazada la histórica, una calesita.
El Intendente Martín Farizano, quien está de licencia pero sigue de gestión como mejor forma de hacer campaña, estuvo promocionando el retorno del carrusel junto a la Secretaria de Economía y Coordinación, Cecilia Bianchi, en el sector Este del Parque Central, lindero a la denominada Plaza Blanda.
“La Municipalidad de Neuquén compró la calesita, luego de tres llamados a licitación fracasados”, dijo Farizano, quien no desestimó la posibilidad de licitarla tras la instalación, ya que “una vez que dotemos a la calesita de toda la infraestructura, se va a presentar algún oferente, cuando vea que el carrusel es una propuesta interesante”.
Bianchi explicó, según difundió la oficina de prensa, que en los tres llamados a licitación para la explotación conjunta de confitería y la calesita, “no se presentaron propuestas que estuvieran al alcance de las expectativas que tenía el Municipio”.
La funcionaria estimó que el próximo fin de semana ya estará instalada la calesita, y destacó que “acordaremos y estableceremos un esquema de explotación en conjunto con los concesionarios de la confitería, para la explotación de ambos espacios”.
La calesita tiene un diámetro de siete metros y tres hileras de figuras, algunas móviles y otras fijas. Los motivos serán variados e incluirá desde caballitos hasta avioncitos, trencitos y animales.
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