Se ahonda la dispersión opositora

El divorcio se consumó y además no hay reconciliación a la vista. Los planes de los partidos de la oposición para 2012 dejan algo muy claro: cada uno anda por su lado y así piensan seguir.

Se acabaron los proyectos comunes, las conferencias de prensa conjuntas, las denuncias coordinadas y los planes electorales colectivos.

Con un Congreso que volverá a estar bajo control kirchnerista y las próximas elecciones todavía muy lejos, los jefes opositores no encuentran motivos para aliarse, ni siquiera para interactuar entre sí y, por lo menos, todo el próximo año van a dedicarse a llevar agua para su propio molino.

El Pro de Mauricio Macri ya avisó que no moverá un dedo como no sea para construir la postulación presidencial de su jefe político, dentro de cuatro años. Mientras tanto, la UCR buscará liderazgos , en plena pelea interna entre los que creen que hay que darle otra oportunidad a Ricardo Alfonsín y los que piensan que su chance ya pasó.

El Peronismo Federal también busca un jefe post-Duhalde. Su mayor ambición sería conservar un bloque unido en Diputados y presencia territorial ahora que ya dan al PJ por perdido a manos de los K. Después de quedar segundo detrás del kirchnerismo, el Frente Amplio Progresista (FAP), que comanda Hermes Binner , estará abocado a convertirse en un frente real y buscar coincidencias entre los cinco partidos que lo integran.

En cuanto a la Coalición Cívica que fundó Elisa Carrió, tratará de reinventarse bajo el liderazgo de Adrián Pérez , peleando contra el fantasma de su pésima elección.

Con este escenario a la vista y sin complejos ni culpas, desde todos los partidos reconocieron a LA NACION que los próximos meses sus planes pasarán por mirar hacia adentro. De construir hacia afuera, nada.

"Ahora que volverá una mayoría tan clara del kirchnerismo en el Congreso, cada partido va a tratar de fortalecer su propio perfil", contó el jefe de la bancada radical en Diputados, Ricardo Gil Lavedra.

Hace rato que la UCR empezó a usar su condición de primera minoría parlamentaria y negociar o pelear con el oficialismo (según el caso) por su propia cuenta. En cambio, sus ambiciones de erigirse como cabeza de toda la oposición están cada vez más lejos.

Lo mismo pasó con el papel de Carrió como "jefa política y espiritual" del antikirchnerismo. "Lilita piensa que el Congreso se va convertir en una escribanía del Gobierno, que además va tener aliados tácitos entre la oposición. En ese contexto que la oposición se una no tiene sentido, no sirve", explicó uno de los hombres de mayor confianza de la diputada.

Hace dos años, en la campaña de 2009, los jefes de la UCR y Carrió recorrían juntos el país y todo era armonía entre ellos. Y este mismo año las fotos de Alfonsín y Binner juntos recorrían los diarios.

Ninguna de esas postales va a repetirse, y por ahora el socialista Binner tiene una sola construcción en mente: su propio frente.

"El 3 de diciembre vamos a reunirnos todos los partidos que integramos el FAP para coincidir en nuestra agenda pendiente", explicó el senador Rubén Giustiniani, titular del Partido Socialista. "Vamos a ser una oposición constructiva, propositiva y responsable, para convertirnos en un canal de expresión de millones de argentinos", se diferenció del resto.

Candidatura Pro

Si Macri ya no era muy propenso a las alianzas, menos ahora, que se ve como el único opositor que quedó a salvo del bochorno de octubre.

"Mauricio va a asumir su liderazgo y nosotros vamos a priorizar el armado de Pro en el país y en la ciudad", contó a LA NACION uno de sus ministros. También vaticinó que con un Congreso K "los liderazgos políticos se van a correr de lo parlamentario a lo ejecutivo", por eso su objetivo será sumar intendentes de otras fuerzas, pero sin sus partidos.

"Por ahora es lógico que cada uno esté en su propia reorganización interna. No hay razones para estar juntos", confirmó el diputado Gustavo Ferrari, mano derecha de Francisco de Narváez. Después de que el PJ disidente estallara en pedazos, De Narváez dedicará 2012 a armar en la provincia una estructura organizacional igual a la que tiene el PJ, con consejo partidario y delegados que le sirvan.

Lograr una estructura territorial propia hoy se cotiza muy caro: ahorra alianzas por conveniencia..

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