¿HASTA DÓNDE VALE TODO?

Acceder a una banca en la Legislatura porteña debería ser un honor y quienes lo logran deberían sentirse orgullosos y responsables de lo que hacen y dicen. En ese sentido, alguien que fue destituido por no cumplir con su deber de funcionario no tendría que exigirle al Jefe de Gobierno algo que él no hizo o un diputado no debería boicotear la gobernabilidad.
Luego de conocerse la sentencia de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal que confirmó por unanimidad el procesamiento del jefe de Gobierno, Mauricio Macri, muchos fueron los que salieron a defenderlo y por supuesto muchos a atacarlo.

Entre ellos, el destituido Aníbal Ibarra, quien no se tomó licencia cuando se creó en la Legislatura una comisión para investigar si los delitos que se le imputaban eran así o no, pero sí exige que Macri lo haga. Cabe recordar que Ibarra esperó a ser suspendido, pero él jamás tuvo la voluntad de dar lugar a la investigación sin estar en el poder.

En su caso, sorteó todos los escollos judiciales, sin embargo la Sala Juzgadora de la Legislatura entendió que no había cumplido sus funciones y por ello debió dejar su lugar a su vicejefe de Gobierno, Jorge Telerman, quien ya se encontraba en funciones por la suspensión de Ibarra.

El que también habló sobre la causa Macri fue el diputado porteño Marcelo Parrilli (MST), quien evidentemente no debe entender que no se pueden pedir cosas a costa de que el Cuerpo legislativo no cumpla con las funciones para que fue votado.

Parrilli aseguró que "la oposición no debe votarle a Macri ni un solo proyecto más hasta que se vaya". Con estos dichos sólo se demuestra que la crisis institucional la provocan desde la oposición, en vez de apaciguar las aguas.

A lo que añadió: "Sea que se forme una comisión investigadora o se avance en el juicio político como planteamos nosotros, le hemos propuesto formalmente a todos los bloques de oposición no votarle a Mauricio Macri ni un solo proyecto más hasta que deje su cargo por licencia o destitución". Sin embargo, para la destitución se deberán activar los mecanismos institucionales que permitan la conformación de la comisión investigadora.

Parrilli, quien aprovecha cada oportunidad para dejar asentada su postura, afirmó: "Por el bien de la Ciudad no es posible seguirle dando a un procesado que utilizó el aparato del Estado para delinquir el manejo de fondos públicos millonarios como los de AUSA o la venta de inmuebles de Catalinas".

Igualmente, y yendo a este caso puntual, la intención del diputado de izquierda no sería muy diferente a su conducta habitual en la Legislatura, ya es casi un milagro que acompañe algún proyecto de relevancia para los vecinos, dado que generalmente son iniciativas generadas por el oficialismo o tienen la anuencia del Ejecutivo, con lo cual suelen ser mala palabra para Parrilli.

Por otra parte, este martes la que estará presente también en la sesión especial de la Legislatura (ver nota) es la dirigente del MST Vilma Ripoll, quien anunció que su partido se movilizará a las 15 hs. ante la Legislatura. "La Ciudad no merece seguir tolerando como Jefe de Gobierno al responsable político de haber formado una asociación ilícita para espiar y de haber puesto al frente de la Metropolitana a represores de la Federal que actuaron durante la dictadura militar", expresó.

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