¿Hasta dónde sube el barrilete Ricardo Alfonsín?

En 2009 el ACyS sacó 335 votos más de los que obtuvo Bruera para ganar en 2007. Si parte de esa base, con el empuje Alfonsín, algunos creen que puede ser gobierno. Uno de los problemas, la tracción de abajo. Qué hará Bruera. La posible doble oferta PJ
Desde 1991 que el PJ gobierna la capital bonaerense. La otrora ciudad radical es, desde hace casi dos décadas, un fuerte bastión del justicialismo. Hasta tal punto que la UCR orgánica, como tal, pasó desde 2003 hasta 2009 sin si-quiera un concejal en el recinto deliberativo.

Pero al calor de la interna del domingo último, y básicamente por la victoria del Ricardo Alfonsín, el radicalismo parece de moda. ¿Quién lo hubiese pensado? A menos de diez años del fracaso de De la Rúa en el poder, ese partido que parecía hecho trizas hoy tiene posibilidades concretas de volver a ser. ¿Tiene?

Todo parece indicar que en La Plata, sí, pero no con la lista 3 tradicional aislada, sino dentro de un armado, aunque forzado, que incluya al ARI primero, al GEN después y al desperdigado socialismo local por último.

En 2009 el ACyS fue segundo en la lista para concejales, con 83.046 votos, 335 votos más de los que obtuvo Bruera para alzarse con la intendencia en 2007. Con un justicialismo dividido, como hoy parece planteada la situación, excepto que las internas recreen el viejo y para algunos anhelado bipartidismo, las posibilidades del panradicalismo son palpables.

La victoria de Alfonsín no cayó bien en el bruerismo, tampoco en la vereda del denarvaísmo. Hoy Ricardo es el dirigente con ma-yor imagen positiva de la ciudad, junto a Julio Cobos y Francisco de Narváez. Pero la proyección del hijo del ex presidente, con la foto del domingo último, es mayor en el mediano plazo. La cuestión es si la mantiene, y si transforma esa imagen en intención de voto.

Un encuestador radical predijo: “Ricardo ganaría fácil en las grandes urbes bonaerenses: Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil, Tres Arro-yos, Junín y Pergamino, entre otras. En La Plata, también”.

Bruera tomó debida nota: sabe que si Mor Roig, Negrelli (ambos del ARI), Panella (UCR), Malagamba (GEN), más influyentes autoridades de la UNLP se ponen de acuerdo, la recreación de un ACyS para jugar por la grande es posible.

El intendente no se quedará de brazos cruzados. Intentará, por todos los medios, meter la cuchara de la división, en pos del resquebrajamiento y la atomización de estos espacios, hoy tan lejos y cerca a la vez.

Si de tracción se trata, sólo Bruera está en condiciones de empujar desde abajo. ¿Pero lo podrá hacer con una boleta kirchnerista en una ciudad antikirchnerista?

¿Qué dirigente del panradicalismo puede traccionar solo? A simple vista, ninguno. Pero en una boleta homogénea con Ricar-do Alfonsín, Cobos, Stolbizer y, quizás, Binner, más el ARI, todo es posible. Mucho más si los votos del justicialismo se dividen entre el kirchnerismo y el no kirchnerismo.

El kirchnerismo puro más el bruerismo sumaron 112.847 votos en las legislativas de 2009 (67.445 y 45.402), mientras que Unión-PRO, de De Narváez, Solá y Macri, 88.391. Con Stolbizer arriba, el ACyS llegó a 83.046. ¿Hasta dónde remontaría el ba-rrilete Alfonsín?

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