¿Habrá cumbre entre Plaza y la comuna?

El grupo de los hermanos Cirigliano anunció que hoy se reunirá con el intendente Bevilacqua. Sin embargo, el jefe comunal aclaró que no hubo pedido alguno de audiencia por parte de la empresa y que sólo la atenderá, según sus posibilidades de agenda, ante un pedido urgente. Si se concreta, el encuentro resultará clave para la permanencia o no de los ómnibus colorados en la ciudad. Desde el municipio se aclaró que no van a negociar un aumento del boleto de ómnibus y que no aceptan presiones de ninguna empresa.
Hasta última hora de ayer aún no estaba confirmada la reunión entre el intendente Gustavo Bevilacqua y representantes del Grupo Plaza donde los directivos de la empresa decidirían si se quedan o no en la ciudad.

"No tengo ningún pedido de audiencia", dijo anoche Bevilacqua cuando desde este diario se le preguntó a qué hora se iba a desarrollar el encuentro.

"En mi agenda de mañana (por hoy) no hay prevista una reunión con Plaza y, por lo que veo, deberé recorrer algunas obras en distintos barrios", agregó, para luego aclarar que sólo ante un pedido urgente de los directivos de Plaza y si su actividad se lo permite, se reunirá con representantes de la firma capitalina.

Luego aclaró que los dichos de Plaza sobre la reunión de hoy podría vincularse con los periódicos encuentros de la Mesa del Transporte, a la que asisten varios de sus funcionarios, pero no el jefe comunal.

En caso de realizarse, el encuentro podría definir si la empresa de ómnibus abandona la concesión del servicio de transporte urbano de pasajeros, que tiene hasta enero de 2019, o se fija entre ambas partes un plan de reformulación del sistema.

La situación comenzó a tensarse cuando Gustavo Gago, vocero de la firma, advirtió el jueves pasado que si la comuna no mejora la ecuación económica de la empresa, el Grupo Plaza abandonará la ciudad.

Ante dicho ultimátum el jefe comunal redobló la apuesta y dijo que el municipio será quien imponga las pautas a seguir y que no acepta ni aceptará presiones de ninguna empresa.

Ayer se pudo percibir el hermetismo reinante, tanto entre las filas comunales como entre los representantes de la empresa, quienes se excusaron de hacer declaraciones horas previas al anunciado encuentro.

Aunque varios analistas consideran que Plaza no tiene intenciones de retirarse del mercado bahiense y actúa de esta forma para lograr una recomposición de su ecuación económica, la comuna piensa en la incautación de unidades por dos años y la puesta en marcha de un servicio municipal consensuado con la oposición y con el gremio que agrupa a los choferes como respuesta a un eventual retiro de Plaza.

Tal como lo consignáramos en nuestra edición del pasado domingo, frente a cualquier escenario adverso que se presente la comuna garantizará el normal cumplimiento del servicio público y apelará a las normas y disposiciones establecidas en el contrato con miras a asegurar la prestación de la que dependen a diario miles de bahienses.

En el caso de que Plaza opte por rescindir, está obligada a permanecer dos meses más. Es decir, no puede dejar el servicio al día siguiente.

Fournier no piensa rescindir

"Rastreador Fournier está en una situación económica delicada y comprometida, pero jamás pensamos en presentar la rescisión del contrato".

Así lo afirmó ayer Adrián Saschrgorodsky, vocero de la firma prestataria de uno de los cuatro combos en los que se dividen todas las líneas de la ciudad.

"Rentabilidad no hay. La empresa está resignando capital para poder mantener la operatividad", expresó.

Señaló también que no resulta lógico que esta coyuntura se mantenga porque, obviamente, se llegaría a una situación límite. En tal sentido, aclaró que "se apela sistemáticamente a la consecución de una solución" y en ese aspecto mencionó que desde el Ejecutivo municipal se ha tenido en cuenta a la opinión de Rastreador Fournier para definir una reforma integral del servicio, como lo anunció el secretario de Gobierno, Fabián Lliteras, a principios de mes.

"Se está buscando optimizar el servicio, bajar el tiempo de traslado de los pasajeros y, al mismo tiempo, mejorar la ecuación económica. En este sentido se realizó un trabajo interactivo y la empresa fue consultada", dijo.

Olga Pérez

"Ya no existimos"

La empresaria Olga Pérez, titular de una de las compañías bahienses --Micro Sur-- que prestaban servicio antes de la licitación de las líneas agrupadas en combos, expresó que las empresas locales que por entonces quedaron al margen, hace tres años, ya no existen.

Al ser consultada sobre si la comuna puede apelar a las firmas que por entonces estaban a cargo de los recorridos para entrar nuevamente en funciones, en caso de que el Grupo Plaza rescinda el contrato, Pérez fue categórica:

"Ya no existimos. No sería posible, de ninguna manera. La Municipalidad tendría que presentar la solución, nosotros no la tenemos".

También se le consultó si alguna firma local está en condiciones de presentarse en una futura licitación: "No, ninguna está en condiciones económicas de afrontar una licitación, ya no. Nos fue difícil hace tres años atrás, hoy, que estamos desmantelados, no tenemos con qué".

"Dependerá de la Municipalidad acercar una solución. Por supuesto que habría colaboración por parte de los empresarios, si la comuna propone una composición mixta para hacerse cargo del servicio. Pero en forma particular, nadie está en condiciones porque un colectivo cuesta mucho dinero y ninguno tiene los recursos ni los bienes con los que contaba antes, cuando también era difícil sostenerse", dijo Pérez.

La opinión de los Usuarios Testigo

Desde la Comisión de Usuarios Testigo, Bibiana Dicek dijo que las expectativas de dicho grupo son que definitivamente se encuentre una solución a los problemas de transporte que padece el usuario bahiense, al tiempo que se mostró escéptica de que Plaza pueda proveer alguna mejora.

"No es por pesimista, pero creo que la empresa, de continuar a cargo del servicio, va a seguir haciendo lo que quiere, como modificar los recorridos en función de sus necesidades y no de la de los usuarios, e incumpliendo en las frecuencias y la cantidad de colectivos que deben circular", dijo Dicek.

Luego afirmó que hasta el momento, si hubiese querido, Plaza pudo haber brindado mejoras menores como gesto de buena voluntad, pero.

"Podría haber presentado unidades limpias, brindar atención telefónica a los usuarios, colocar los números de línea en la parte trasera de los colectivos o instalar rampas manuales, cuestiones que figuran en el pliego de licitación y no se hicieron".

También afirmó que la firma incumplió varios puntos del pliego licitatorio a lo largo de los últimos años.

"Cuando en principio se exigían 114 colectivos circulando no lo cumplían por la ampliación de recorridos. Luego, con el programa Provisional de Adecuación de Frecuencias se volvió a los kilómetros recorridos originales y en lugar de 114 unidades se le exigían 105, pero tampoco lo cumplieron, y así hasta el día de hoy".

Ante esas circunstancias Dicek afirmó que resulta difícil ser optimista en cuanto a las mejoras para el pasajero, si es que la empresa continúa ofreciendo sus servicios en Bahía.

"De todos modos esperamos que las palabras del intendente Bevilacqua se transformen en hechos concretos para solucionar el problema de los usuarios, y que no sólo se busquen soluciones para beneficio de la empresa", explicó.

La UTA quiere una mejora

Desde la Unión Tranviarios del Automotor (UTA) abogan por una mejora en el servicio, tanto para los usuarios como para los trabajadores.

Así lo manifestó Guillermo Ostaccini, secretario del gremio que nuclea a los choferes de micros, quien explicó que su postura aboga por una mejora del servicio tanto para los usuarios como para los trabajadores.

"El servicio es deficitario. Desconozco cómo es la situación administrativa de la empresa y los costos del servicio, pero las deficiencias se ven en la calle", sostuvo.

Luego, desde su rol sindical, reconoció que para que se cumplan las condiciones de trabajo es indispensable una mejora del servicio en todo sentido.

"Los choferes son la cara visible de la empresa, hay algunos coches rotos que necesitan mejorarlos". dijo.

Por último mencionó que si bien Plaza trabaja a pérdidas esa cuestión no representó una amenaza para los trabajadores. "A nosotros nos han cumplido con todos los pagos", afirmó.

Nada cambia si sigue Plaza

El concejal de Integración Ciudadana, Raúl Ayude, expresó que muchas de las propuestas que hizo el Grupo Plaza para mejorar el sistema estuvieron vinculadas con sus conveniencias económicas.

Agregó que "así y todo" no las cumplió después de que la comuna flexibilizara las exigencias establecidas en el pliego en tres oportunidades.

Por eso sostuvo que no vale la pena hacer nuevas reformas para que no las respete una empresa que mañana puede plantear la rescisión del contrato e irse.

"El eje central es mejorar el sistema público de transporte, pero con actores que colaboren para que esto funcione correctamente. Indudablemente, Plaza no ha colaborado. ¿Qué nos hace pensar que Plaza va a cumplir con las reglas que le exige modificar a la comuna, cuando no lo ha hecho en tres oportunidades?", se preguntó el edil.

Ayude subrayó que debe tenerse en cuenta que en la actualidad existe un pliego de concesión entre el municipio y dos prestatarias, que lleva tres años en vigencia y caducará dentro de otros siete, por lo que debe respetarse y buscar que se cumpla.

"En caso de que estos acuerdos se diluyan, los que tienen que definir el nuevo sistema son los funcionarios municipales y no las empresas", concluyó.

Sartor propone un

comité de evaluación

Con el objetivo de elaborar junto al Ejecutivo un plan de mejora continua del sistema de transporte urbano, la concejal radical Aloma Sartor solicitó que el intendente conforme un "Comité de Evaluación del Sistema de Transporte Público" con participación de representantes de todos los bloques de concejales, de la empresa mixta SAPEM, de la Comisión de Usuarios Testigos y de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).

En el mismo proyecto de resolución la edil también le pide al Ejecutivo un informe detallado con los aspectos que planteará al Grupo Plaza para mantener su continuidad en el servicio o para solicitarle su retiro.

Asimismo, reclamó un plan para la transición a corto plazo, así como los resultados de las reuniones que mantenga en esta etapa con la empresa, con el objeto de asegurar a los usuarios la prestación del servicio en condiciones de certidumbre.

La visión del FAP

"La extorsión planteada públicamente por la empresa Plaza, en cuanto a la posibilidad de abandonar el contrato de concesión, debe ser aprovechada para transformar esta crisis en una oportunidad. Es imprescindible y urgente generar un sistema de movilidad eficiente y sustentable para nuestra ciudad", .sostuvo ayer, en un comunicado de prensa, el Frente Amplio Progresista (FAP).

La agrupación política sostiene que el principal problema que tiene el transporte público no es la eEmpresa Plaza, sino la actitud del gobierno municipal que se negó constantemente a aceptar la realidad.

"En una actitud irresponsable, y hasta a veces cómplice, nunca se puso del lado de los usuarios del servicio y jamás entendió que el sistema de transporte es un elemento vital para el desarrollo de cualquier ciudad.

"Además, es necesario recordar que fueron Breintestein junto con el máximo referente del justicialismo local los autores intelectuales del desembarco de Plaza en Bahía Blanca en perjuicio de los empresarios locales", agregó el FAP.

Por último, señaló que ante esta realidad resulta imprescindible la reformulación del servicio con el objetivo de recuperar la confianza en el mismo para hacerlo sustentable.

"En primer término se debe asegurar la continuidad de la prestación mediante los mecanismos legales que le otorgan los pliegos y contratos de concesión para evitar la discontinuidad y paralelamente redefinir el nuevo modelo prestacional".

Comentá la nota