Para el titular de la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP) y diputado electo, Arturo Aguirre, el 2011 será un año para el olvido, o no; depende del lado desde el que se lo analice.
Justamente, ayer los fiscales que investigaron el hecho, Marcelo Sago y Juan Pablo Morales, solicitaron al juez de control de garantías el archivo de la denuncia, al no encontrar ningún delito cometido por parte de las personas denunciadas.
Días atrás, una mujer y empleada de la OSEP desmintió la denuncia presentada por Aguirre y dejó al funcionario mal parado. En efecto, Aguirre había denunciado que se utilizó el nombre de una afiliada (sin que ella sepa) para solicitar dos tomografías computadas que, en realidad, nunca se hicieron.
Pero esto fue desmentido por la propia mujer, que no sólo dijo que sabía de las órdenes para la realización de los estudios, si no que además, se los hizo.
La mujer se presentó espontáneamente ante la Unidad Fiscal de Delitos Especiales donde contó su versión y agregó que no se presentó antes porque tenía miedo de sufrir represalias, ya que ella es además empleada de OSEP.
Aguirre había denunciado al director y a dos profesionales médicos del mencionado centro privado de salud.

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