Se muestra convencido, con argumentos sólidos y pragmáticos. No duda al responder y justifica lo que dice. Mira atento y prácticamente no gesticula al hablar.
“Tenemos una línea de trabajo que hace que tiremos todos del mismo carro. Mi línea, particularmente, está a nivel seccional enfocada a la gestión. Para mí es un desafío diario, constante, que me gusta mucho y a la vez me demanda mucho esfuerzo”, cuenta el funcionario en el inicio de la entrevista que le brindó a LA VERDAD.
-El año pasado te metiste entre los primeros de la “gran” interna justicialista local, ¿qué balance hacés de lo que pasó el 14 de agosto último, te sorprendió el resultado?
-Cuando empezamos a trabajar en 2010 para lanzar la candidatura lo hicimos pensando en generar una alternativa. No pensábamos que las listas iban a ser siete, y eso generó que haya una atomización importante de votos.
Con el correr del tiempo fuimos viendo que estábamos bien, con los recursos que teníamos decidimos apostar todo y la verdad que salir segundos nos sorprendió, sobre todo por los aparatos y estructuras que había. De hecho Gustavo ganó con el apoyo del Ministerio de Desarrollo y la figura de Alicia Kirchner, quien se tomó la candidatura casi de modo personal.
-¿Por qué querías ser Intendente de Junín?
-Yo soy economista, me especializo en finanzas, me interesa mi ciudad y volví a vivir a Junín porque me gusta, quiero que mis hijos crezcan acá. Pero la idea de ser candidato a Intendente tenía que ver también con un apoyo político.
Cuando surgió la idea de generar un proyecto joven con la gente de la JP me entusiasmé, me gustó la idea y creí que era un buen momento para la propuesta. Quizás en otro momento había que atravesar una etapa de penetración en el partido y una legitimación desde adentro que llevaba muchos años. Hoy se puede hacer un proyecto sin tanta “rosca” de política partidaria. Es decir, estaban las condiciones dadas para que un candidato joven se pueda presentar.
Además teníamos apoyo fuerte políticamente y muchos creían en mí como proyecto.
-¿Cómo calificás la experiencia?
-Para tomar una decisión así tenés que estar sumamente convencido. Uno se expone, debe ser consecuente, debe trabajar permanentemente, debe responder a las demandas constantes. Pero a su vez hace falta tener un apoyo, sino la cosa queda sólo en intenciones.
Logramos ser una propuesta seria por dentro del partido. Como peronista nunca dudé en enfrentar a quien sea en la interna. Lo importante es que siempre estuve convencido de lo que hacía.
-Sos un hombre relativamente “nuevo” dentro del mundo de la política, ¿qué es lo que más te sorprendió de la política misma?
-Quizás la renovación de la política tiene que ver con el cambio de los políticos que la gente ya está cansada de ver, y rechaza. Bien entendida, a la gente la política le gusta. Como medio de ayuda social.
Hacer política no es sólo buscar un cargo, hay un espíritu social de la política que es el que a mí me gusta. Cuando la gente rescata eso y ve en una persona lo “limpio” de la política se siente atraída. A partir de eso nosotros armamos nuestra propuesta para una eventual gestión.
-¿Es Junín una ciudad “politizada”?
-A nivel general creo que la gente no vive mucho pensando en política, en el país me parece que es así. Yo creo que la política se instala en el pensamiento de las personas no mucho antes del momento del acto eleccionario.
Si bien uno trabaja en la campaña y vive en un “mundillo” político, la gente común, por decirlo de alguna manera, no vive pensando en la política. Vive demandando a su gobierno y reclamando estar mejor. Eso debe atender el representante de la voluntad popular.
-¿Cómo calificás la tercera gestión de Meoni al frente del Municipio?
-Creo que el primer gobierno de Mario fue prolijo. Ya en el segundo período entiendo que ha empezado a caer muchísimo en términos de gestión.
A partir de 2008 y la Resolución 125 se vio claramente un cambio de perfil, donde él empezó a priorizar su intención política personal. Esto repercutió en la gestión y, consecuentemente, en el vecino. Cuando el Intendente está ausente se genera una acefalía y comienzan a ganar poder otras personas cercanas a él dentro de la Municipalidad. Y a esas personas no las eligió el pueblo para gobernar.
La gente necesita un Intendente que esté presente, no que esté viajando para ver con quién se pelea y con quién no. Todos sabemos que Mario está tratando de buscar su destino político y no priorizando su actividad en la ciudad. Esto no es necesario que yo lo comente, puede verlo cualquiera que escucha sus declaraciones a diario.
-¿Por qué habías decidido no acompañar a Traverso como Secretario de Economía en caso de que él ganase la elección?
-Se lo dije a Gustavo en ese entonces. Como agrupación estábamos buscando nuestro espacio en otro tipo de lugar, habíamos iniciado conversaciones con Nación y Provincia en busca de un lugar de representación territorial que nos permitiese trabajar en términos políticos, y no estar todos dentro de un mismo grupo de gestión. De todos modos lo acompañamos y trabajamos para que llegue a la Intendencia.
-¿Era la persona indicada Traverso para representar al justicialismo local?
-Era la persona que la gente eligió. Yo creo en la voluntad popular y de hecho a eso me sometí. El ganó la interna de manera justa y leal. La situación era esa, él justamente fue el candidato.
-Muchos sostenían que para vos 2011 fue una especie de “prueba piloto”. Y que en 2015 ibas a ir más fuertemente por la Intendencia...
-No, de ninguna manera. Yo quería ser Intendente en 2011. Estaba convencido, siempre lo repito. Aníbal Fernández dice que “no hay que ser la viuda de las candidaturas”. Yo fui precandidato en 2011 porque se dieron las condiciones y porque podía serlo. Creer que porque fui candidato tengo derecho a serlo en 2015 es personalismo puro. No es así.
Hay que priorizar el espacio, los roles, las funciones. No se puede ser tan egoísta. Haber sido candidato no me convalida para que vuelva a serlo. Para nada. Esto no es un proyecto particular. No sé que va a pasar en 2015, habrá que esperar. Falta mucho tiempo.
-Teniendo en cuenta el contexto, ¿qué pierde Junín por no tener en este momento un Intendente justicialista?
-Yo no diría “por no tener un Intendente del justicialismo”. Yo diría por tener un Intendente que confronta constantemente con el Gobierno de la Nación. Hay intendentes no oficialistas a los que les va bien en su gestión, no hay que hacer de la oposición una forma de gobernar. No hay que ponerse en el lugar de víctima y decir que porque se es oposición para él no hay nada. Debería sacarse de encima las disputas y dedicarse más a gobernar. Me parece que está mal que por el hecho de victimizarse justifique su falta de gestión. En este caso el que paga, o el que se ve perjudicado, es el ciudadano.
-¿Siempre fuiste justicialista?
-Si, siempre trabajé para el peronismo. Como economista lo hice en forma técnica y colaboré mucho más desde que volví a vivir a Junín en 2006. Si bien soy de una familia que no tiene muchas raíces políticas, me gusta la política y encontré en ella una vocación. Me siento muy cómodo en este equipo que integro dentro del Frente para la Victoria.




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