Crítico hacia el fallo de la Corte, dijo que jamás se atrevería a aplicar la pena de muerte a un violador, pero que sí castiga al fruto de la violación.
“Lo extraño es que la Corte, que es la encargada de custodiar la Constitución, falle en contra de la Constitución”, expresó el prelado en su habitual columna en el programa Claves para un mundo mejor, que se emite los sábados por América TV. Aguer se refirió a la incorporación a la Carta Magna reformada en el año 1994 de “tratados internacionales que defienden el derecho a la vida desde el instante de la concepción”. Y dijo que el fallo de la Corte “añade a ese crimen horrendo que es la violación este otro crimen que es la muerte del inocente, porque de eso se trata la inhumación de una vida inocente”.
El arzobispo platense, que se desempeña como presidente de la Comisión Episcopal de Educación Católica, fue más allá y se pronunció elípticamente en contra de toda interrupción de un embarazo, aun el de una mujer idiota o demente que ha sido violada: “Lo que podría haberse propuesto en todo caso es declarar inconstitucional aquel viejo artículo del Código Penal que, en los años ’20 del siglo pasado, haciéndose cargo de una mentalidad eugenésica que reinaba en la Argentina de la época, ha establecido eso de la posibilidad de que aborte una mujer deficiente mental violada.”
Por fin, concluyó el arzobispo Aguer, “ahora la Corte dice que no es necesario que sea deficiente mental, sino que toda mujer violada puede recurrir tranquilamente al aborto”. <
Indignación por los abusos en Corrientes
El arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik, manifestó ayer su “conmoción e indignación” por los casos de niñas que llevan adelante embarazos como consecuencia de abusos, y al mismo tiempo pidió que toda vida humana “sea respetada y protegida”.
Aludió así a los casos de una nena de diez años que cursa un embarazo de 26 semanas, al parecer abusada por un adolescente de 16, y otra de 12, también encinta, cuya madre aseguró que es el fruto de una relación “consentida” entre la niña y un muchacho de 19 años. Ambas fueron internadas en el Hospital Vidal, de la capital correntina, aunque la más chiquita fue dada de alta ayer y derivada a un hogar designado por la jueza de menores, donde permanecerá hasta el momento del parto.
“Aun en medio de la conmoción e indignación que produjo el hecho, es importante recordar que toda vida humana es un don de Dios y que como tal debe ser respetada y protegida desde el inicio, y luego en todas las fases de su desarrollo, hasta su término natural”, agregó Stanovnik.
En los casos de las dos niñas embarazadas, la Justicia de Menores de Corrientes investiga los abusos perpetrados. Si bien las familias no presentaron denuncias, para la ley se trata de violaciones a menores de edad

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