Aguas quietas en Anteo Gasparri

Como una remake de una nota de mayo, nuevamente los vecinos reclaman obras que agilicen el desagote de aguas en la prolongación de calle Ignacio Rivas.
“Dos veces le pedí audiencia al Intendente”, dice un ofuscado vecino que se muestra harto ante la falta de respuestas. Coinciden varios, pegado a la escuela Técnica, cuando llueve en forma sostenida, los desagües son insuficientes, bloqueando por completo la calle. Para la reutilización de la calle es necesario esperar entre 24 y 48 horas posteriores a la lluvia.

Los casos se suceden en distintos sectores de la ciudad. El equipo municipal trata de dar respuesta en la medida que su equipamiento vial está en disponibilidad. En otros casos buscan soluciones de fondo. Pero cuando el agua llega, los reclamos no quieren esperar.

Más allá de los desencuentros, existen cuestiones técnicas que agravan la situación. Allí se concentran los escurrimientos de varias calles y de gran parte del mismo barrio Anteo Gasparri. Pero, se agrega, el mal manejo en el movimiento de tierras que se produce con las máquinas viales. Para evitar que los vehículos se encajen, decidieron fortalecer el piso con escombros, algunos de ellos de gran tamaño. Cuando la calle recibe mantenimiento, muchos de esos escombros son sacados a la luz, los que deben reubicarse. La cuestión –y el reclamo de los vecinos- es que en ese movimiento, muchos quedan amontonados sobre la cuneta, haciendo una función de tajamar o compuerta que obstaculiza aún más el escurrimiento natural.

En su momento, desde el Municipio se había explicado que uno de los problemas a solucionar allí era la pobreza de los tubos de alcantarilla que existen, los cuales deben llevar el agua desde la Ignacio Rivas a través del parque, hacia la zona del hipódromo, para que allí, vuelva a retomar una zona de desagües más eficiente.

Desde el barrio se asegura que hace tiempo, en la gestión anterior, habían logrado que se destapen las cunetas que van por esa calle, rumbo a la cancha de golf. Para ellos con eso es suficiente.

Pero nuevamente la desidia hace de las suyas. Esos canales están literalmente estancados. Además de las cuestiones mencionadas, el cúmulo de basura domiciliaria es importante. Como hace días reflejamos el caso de barrio Los Zorzales, oportunidad en la que se llamaba a la responsabilidad ciudadana para tirar los desechos domiciliarios donde corresponde, lamentablemente, puede observarse que es algo que naturalmente sucede en las zonas periféricas de la ciudad.

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