A partir del 2012 los zarateños contamos con una nueva fuente de cuatro chorros de agua “danzante”, tal como s ela denomina, en la intersección de Hipólito Yrigoyen con el denominado “Paseo de la Ribera”. Los chorros del vital líquido surgen en el mismo lugar donde antes estaba emplazado un reloj de sol que data del año 1893.
Ahora, el antiguo reloj de sol luce arrumbado sobre la vereda, repleto de grafittis, a pocos metros de su emplazamiento anterior.
Según reza la placa de bronce de uno de sus cuatro lados, este reloj de sol fue construido hace 118 años, en 1893, y fue donado a la Municipalidad por la empresa Witcel en 1995.
Seguramente los atareados urbanistas municipales le tienen reservado un lugar destacado al viejo reloj de sol en el remozado “Paseo de la Ribera” , pero sería deseable que hasta que se le encuentre ese lugar, se lo coloque a resguardo ya que allí corre peligro de caerse, perdiéndose en ese caso de manera innecesaria un bello monumento de valor histórico.
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