Al igual que el 11 de junio, cuando dio inicio este histórico juicio contra las fumigaciones, las calles aledañas al edificio de Tribunales II volvió a ser escenario de la lucha de organizaciones sociales en apoyo a las Madres de Barrio Ituzaingó y del Colectivo Paren de Fumigar.
Mientras el tribunal deliberaba, los manifestantes se unieron en una asamblea en la que especulaban cuál sería la postura de la Justicia para dar punto final a este juicio. Allí, el actor Diego Dozo, camuflado con ropa de combate y con una falsa pierna de plástico como arma, portaba el cartel con una leyenda que sintetizaba la presencia de todos los presentes. “En pie de guerra por la vida”, decía.
Tirado en el suelo a espaldas de la gran bandera que pedía “Justicia para las Madres de Ituzaingó” y “Paren de Fumigar”, ignoraba las columnas de policías que separaban a la gente del Palacio de Justicia.
Niños correteaban y jugaban con las tizas con las que la noche anterior se había pintado en el pavimento un “mandala” con los deseos de seguridad alimentaria, por una producción sin agrotóxicos.
La tensión se vivía en cada comentario, en cada gesto, y sólo algunos temas de Cuarteto lograron descomprimir la tensión de algunos manifestantes que bailaban al paso de las horas. “¿Porqué se demoran tanto?”, “¿Porqué ahora hay tantos policías?”, eran las dudas de los presentes, algunos de los cuales arribaban de otras localidades como Montecristo, Oncativo o Malvinas Argentinas.
“Esta lucha no termina con este veredicto. Tenemos que seguir trabajando para oponernos a la instalación de Monsanto”, aseguraban desde varias organizaciones.
El fallo llegó como un baldazo de agua fría y la tensión fue en aumento. Esperaban un fallo ejemplar, y recibieron una sentencia que no los conformó. Hubo llantos en algunas madres que lucharon por más de diez años por ver en la cárcel a quienes responsabilizan por las muertes y enfermedades de sus familiares. La desazón quedó demostrada en la quema de un avión fumigador hecho con papel, que decía “Monsanto”. Y la promesa quedó plasmada en ese acto. La lucha porque se pare de fumigar continuará.
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