Mestre, Alfonsín, Aguad y Martí, los apellidos radicales en juego.
Tras agradecer la presencia y convocar al escenario a Ricardo Alfonsín y a Ramón Mestre, se animó a más: “Ustedes tienen acá una foto histórica: el intendente de Córdoba, el gobernador de Córdoba y el presidente de la Argentina”.
Fue una locura. La militancia aplaudió a rabiar, y mucho más cuando apareció el jefe de los equipos técnicos de la campaña. “Un hombre que se jugó la vida por nosotros, y nos trajo toda su experiencia y toda la alegría de un joven”, lo presentó Aguad, antes de que apareciera, aplaudidísimo, Rubén Américo Martí.
Convencido de sus posibilidades Aguad aseguró encontrarse en un escenario de paridad “paridad” con el candidato de Unión por Córdoba, José Manuel de la Sota y se mostró confiado en que “el 15 por ciento de los indecisos se va a inclinar por nuestra propuesta y el domingo voy a ser electo gobernador de Córdoba”, manifestó.
Suma de apoyos. Antes Ricardo Alfonsín le había dado el pie con un espaldarazo, primero agradeciendo a la militancia “el esfuerzo y el sacrificio puesto al servicio del partido”. Luego, envalentonado, el hijo del ex presidente proclamó ante la tribuna radical: “Ya se puso de pie la Capital Buenos Aires. Ya se puso de pie Santa Fe. Y este domingo se pone de pie Córdoba con Oscar, y juntos vamos a poner de pie al país”.
Terminado ese acto, los dirigentes –incluyendo al propio Alfonsín– partieron hacia Río Cuarto, donde anoche protagonizaban un acto de cierre en el Club Central Argentino. “¡Quiero ser gobernador, no un delegado del gobierno nacional!”, dijo allí Aguad, en la parte central de su discurso.




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