Tres concejales dijeron sólo algunas de las verdades que cotidianamente se comprueban en la capital neuquina sobre el sistema de agua potable. Es un tema vital para el desarrollo y la salud, pero atrasa políticamente. Las obras van atrás de las necesidades, y la política atrás de las obras.
Este sábado, en el programa Plural, que se emite por la radio RDV 90.7 de la capital neuquina, los concejales Marta Búffolo (UCR), Darío Martínez (PJ) y Luis Acuña (MPN) abordaron el tema. Más allá de los distintos enfoques políticos, quedó en claro la esencia del problema, que es más político que económico. A continuación algunos puntos de la larga conversación radial, extraídos a manera de sustento de lo que es el primer párrafo de este artículo.
· El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) tiene un costo operativo de funcionamiento que oscila en los 70 millones de pesos al año. Recauda poco más de 36 millones. Es, por ende, 50 % deficitario en su estructura básica más elemental. Ni hablar de juntar plata para hacer inversiones.
· La obra del Canal Mari Menuco se empezó antes de que asumiera el actual gobierno y todavía no se terminó, porque restan las conexiones al sistema. Garantizará agua suficiente para tener todas las cisternas de abastecimiento repletas todo el año. Esto permitirá tener como resguardo el actual sistema de bombeo desde los ríos Neuquén y Limay. Ese sistema podrá, además, usarse eventualmente para el riego. Pero esto es todavía especulativo: faltan normativas y faltan obras para hacerlo realidad.
· El Deliberante todavía está en etapa de “análisis” de los proyectos de marco regulatorio que se han presentado. Uno de esos proyectos fue presentado por el propio EPAS y el sindicato ATE. Esto significa que todavía no hay una legislación que deje en claro que tiene que hacer EPAS según el poder concedente, que es el Municipio. Es más: no hay contrato de concesión. Es decir: entre EPAS y gobierno municipal sólo hay relaciones, que pueden ser buenas, o regulares, o malas, según el caso.
· El EPAS, mientras tanto, hace lo que puede y a veces lo que quiere. Por ejemplo: según Darío Martínez, ha extendido un “récord” de permisos a través de factibilidad técnica para obras en construcción (es decir, más conexiones a la red) cuando al mismo tiempo se reconoce que el sistema está en virtual “colapso”.
· Todos coinciden que la única manera de organizar el consumo razonable y proceder además a un cobro justo del recurso es la instalación de micro-medidores, es decir, medidores domiciliarios. Pero antes de eso habría que saber por ejemplo cuántos acueductos y caños hay, y por dónde pasan. Aunque parezca increíble, no existe todavía el “mapa” de los acueductos en la capital neuquina. Tampoco se tiene un diagnóstico exacto de su estado: hay acueductos que se pusieron hace una semana, y otros que datan de 1957.
Estos son solo algunos de los puntos interesantes extraídos de la amable conversación entre concejales, este sábado, en la radio RDV 90.7. La conclusión fue que con un poco de empeño y suerte se avanzaría en estos temas este año y el que viene.


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