Es lo que, como mínimo, desde Aysam calculan que se requiere para compensar parte de su déficit operativo. El Gobierno y el EPAS deben definir cuándo se deberá aplicar.
El proyecto, que ya está en manos del EPAS y el Ministerio de Infraestructura, apunta a un rango progresivo de aplicación que arrancará de un piso de 15%. El techo no está definido; lo cierto es que dependerá de la decisión que tome el Ejecutivo según la masa de subsidios que disponga aplicar a algunos segmentos, una de las herramientas habituales para compensar las modificaciones de tarifas.
De hecho, como es un asunto a resolver nadie quiere aventurarse a hablar de máximos, pero se estima que sin incidencia de la subvención podría llegar incluso a 60%, sobre todo para las mayores demandas.
"Tenemos una de las tarifas de agua más baratas del país, con $ 12 por agua y $ 12 por cloacas por usuario y por mes, al menos en un 80% de las cuentas", resalta el titular de Aguas Mendocinas, Rolando Baldasso, a la hora de fundamentar el porcentaje.
La empresa espera la llegada de fondos frescos, como parte de lo autorizado por la Legislatura, para llegar a equilibrar en lo posible su déficit hasta fin de año. El jueves, el Gobierno le confirmó a Aysam que parte de un crédito que ya tomó la Provincia (alrededor de $ 20 millones) bajarán en forma de subsidios para el manejo operativo del servicio, mientras se espera por otros $ 80 millones íntegramente predestinados a obras de infraestructura y de mejoras en la red.
"Hasta ahora sólo han llegado partidas especiales de dinero para cuestiones puntuales. Además de necesario, es indefectible un ajuste, más aún con las variaciones de precios que impactan en los insumos y servicios. Ya está planteado al EPAS (Ente Provincial de Agua y Saneamiento) y el Gobierno".
Ambos deberán decidir desde cuándo y cómo implementarlo, aunque a tres meses de las elecciones es difícil pensar en una resolución antes de octubre.
A la hora de determinar progresividad y proporción del próximo aumento para cada segmento de consumo, sin dudas el exceso o derroche será determinante. Algunos cálculos recientes indican que el suministro medio de agua, por usuario y por día, es de 400 litros, que suele subir a 700.
Ante esto, en la compañía ahora estatal que brinda el servicio se valdrá de ciertos datos. Por ejemplo, las zonas donde se detecta el mayor derroche de agua: Godoy Cruz (Benegas, Tortuguitas, algunos barrios del Oeste), Guaymallén (Dorrego, San José y San Francisco del Monte), parte de Capital (5ta y 6ta Sección, algunos sectores del barrio La Favorita), Las Heras (Municipal y Cementista), y Luján (áreas de La Puntilla y Chacras).
Muchas de esas localidades ya cuentan con medidores, pero técnicos del EPAS evalúan un cobro diferencial a los habitantes de zonas que registren mayor uso o derroche, en el que incidirá el ABC (Actualización de Base Catastral) que los ex operadores privados de Saur empezaron a aplicar en 2006 con polémica.
El ABC sigue vigente, y se aplica a razón de unas 5 mil cuentas mensuales, para actualizar las variables de una fórmula polinómica de la que surge el monto a facturar: tipo de edificación, superficie construida y zona.
Cabe recordar que, además de esa fórmula, actualmente el marco regulatorio contempla otros dos sistemas de cobro: el consumo por exceso, que a partir de un valor equis de consumo promedio, factura el excedente a través de un medidor. Y el cobro volumétrico, es decir, el que está absolutamente medido, por lo que se paga por cada metro cúbico consumido.
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