Agua potable: Hay preocupación por una obra anunciada

“Los datos oficiales contradicen la utilidad de un nuevo acueducto entre Casares y Pehuajó. Nuestro propósito radica, simplemente, en suministrar estos datos para que los tengan en cuenta. Si son correctos, estaríamos a tiempo de evitar una obra millonaria que no resolverá el problema del caudal de agua de red”, subrayó Jorge Fachal.
Jorge Fachal, Roberto Ghezzi y Víctor Delgado, los vecinos que hace diez años abordaron, desde un nucleamiento denominado Multisectorial, el actual reclamo para resolver contratiempos históricos relacionados con la calidad y escasez de agua potable en el distrito, días atrás, hicieron entrega de un informe al intendente Pablo J. Zurro, el HCD y a las restantes miembros de la Comisión Fiscalizadora de Seguimiento de Agua y Cloacas de Pehuajó. Allí dan cuenta de la preocupación que les produce la obra, recientemente licitada, con la que se intentaría reemplazar el acueducto existente entre Carlos Casares y Pehuajó.

En el trabajo de marras suministran una serie de cálculos que llevarían a conjeturar que la obra “podría no ser la solución de fondo que necesita Pehuajó” e insisten que lo más conveniente sería tener en cuenta la factibilidad del acueducto Mones Cazón–Pehuajó, de acuerdo con el estudio realizado por el INA.

“Celebramos que el Gobierno asuma el tema y que exista voluntad para realizar obras. Por el momento no estamos polemizando con nadie. La intención es seguir colaborando para encontrar la mejor respuesta que sería una solución definitiva al problema de la calidad y la cantidad, que en nuestro distrito es histórica”, subrayó Jorge Fachal en diálogo con NOTICIAS, al referirse a la presentación realizada. “Tampoco estamos aportando certezas, no hicimos otra cosa que reunir los datos que figuran en la página web oficial de ABSA, más los aportados por el ingeniero Guillermo Marrupe, gerente de la Región 3 de esta empresa, en las visitas periódicas a la Planta Abatidora de Arsénico en Carlos Casares. Es decir, estamos haciendo una lectura sobre los datos oficiales para medir los volúmenes disponibles de agua en nuestro distrito”.

ESCASO CAUDAL DE AGUA

“Técnicamente –argumentó Fachal– observamos que el volumen de agua disponible en Carlos Casares no alcanza para abastecer a los habitantes de ambas ciudades, ya que la Planta de Abatimiento trabaja a su máximo caudal, igual que las bombas de Moctezuma”, siguió explicando el entrevistado, quien manifestó que de las obras anunciadas, que guardan relación con el tema, “con algunas estamos totalmente de acuerdo, como el recambio de cañerías en la red domiciliaria y la nueva cañería de impulsión. Sin embargo la construcción del un nuevo acueducto entre Carlos Casares y Pehuajó nos parece objetable”.

LA VIABILIDAD DEL NUEVO ACUEDUCTO

“Sobre esta obra que ya salió a licitación con un presupuesto oficial de $ 72.000.000, opinamos que no va a traer la solución requerida aunque se construya un acueducto de mayor porte, ya que el caudal de la Carlos Casares es imposible de aumentar”, expuso el vecino. “Sin embargo, admitimos, podemos estar en un error. Simplemente consideramos necesario revisar estos cálculos con los funcionarios y con el área de competencia. Si estamos equivocados que nos salven de ese error. No se trata de ganarle a nadie, queremos estar convencidos de que lo que se hará es lo más conveniente para Pehuajó y su futuro. Como ciudadanos que venimos bregando por esto, entendemos que sería un gesto muy saludable de parte de los funcionarios que atiendan este pedido de esclarecimiento.

Nuestra intención ha sido, antes de cuestionar, exponer estos argumentos personalmente, en principio, a la ministra de Infraestructura Arq. Cristina álvarez Rodríguez, que en su oportunidad no pudo viajar a Pehuajó. También al Intendente, al ingeniero Fanti, y a los técnicos de ABSA. Lo ideal sería una reunión conjunta, que además ya fue acordada en más de una ocasión por el concejal Ricardo Baute. Pero, lamentablemente, por diferentes motivos no se concretó. Ante esa dificultad resolvimos presentar la carpeta en mesa de entrada para que le llegue al intendente Zurro. Otro tanto hicimos con el Concejo Deliberante y con la propia Comisión del Agua, con ánimo de conversar y despejar todas nuestras dudas antes que sea tarde”, reveló Fachal advirtiendo: “Nuestro propósito radica, simplemente, en suministrar estos datos para que se tengan en cuenta; y si son correctos, evitar una obra millonaria que no resolverá el problema del agua potable en Pehuajó. Estamos abiertos al diálogo. Si nuestra opinión es infundada, sabremos reconocer el error y desde luego admitiríamos que la obra anunciada puede ser útil. Pero para eso tendrían que explicarnos de dónde va a salir el agua que Pehuajó requiere en el presente y para el futuro. Además tendrán que explicarnos los motivos por los cuales no creen en la solución que propone el estudio del Instituto Nacional del Agua (INA), que fue refrendado por los facultativos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP)”, manifestó Fachal, quien luego reparó en otro indicador que contiene la carpeta mencionada, donde se alude al aspecto económico.

COMPARACIÓN ECONÓMICA

“Todos saben que no somos ingenieros ni especialistas en el tema. Actuamos según el sentido común de simples vecinos. Y se trata de una sencilla comparación con otras obras realizadas en nuestro país”, señaló recordando que en octubre la presidente Cristina Fernández de Kirchner inauguró un gasoducto en Catamarca y La Rioja, “cuyo valor fue evaluado –en promedio– $ 1.480.000 el kilómetro. Con todas sus complejidades, que implica la incorporación de materiales más costosos y mano de obra más especializada que si se tratara de un acueducto. También requiere plantas de regulación de presión y compresión”, reseñó Fachal para reparar luego en las características del terreno norteño donde se ejecutó: “es más dificultoso que llevarlo a cabo a la vera de la Ruta 5”, dijo. “Sin embargo, si hacemos un promedio de los valores cotizados en Pehuajó por el organismo oficial y las empresas licitadas observamos que el futuro acueducto en nuestra región –sobre un terreno más simple, con materiales menos complejos y más económicos- cuesta aproximadamente tanto como el reciente gasoducto inaugurado en el norte”.

Finalmente resaltó, apelando al estudio realizado por la empresa “5 de Septiembre”, financiado por el ENHOSA y presentado en 2010: “Su representante, el licenciado Jorge Mugni, manifestó que un acueducto con las características del de Casares-Pehuajó el costo sería 200.000 dólares. A valores de hoy resulta alrededor de $ 850.000 el kilómetro. Empero, según la actual licitación, se está cotizando aproximadamente $ 1.480.000. Notamos que la diferencia es muy grande, por eso, solicitamos que se observe para erradicar las dudas mencionadas”, acentuó el vecino insistiendo en la lucha para obtener la calidad y cantidad de agua en el distrito. “Estamos convencidos de que la solución existe, es posible, necesaria y justa para toda la comunidad”, concluyó.

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