Así lo aseguró ayer el responsable del área de Planeamiento de la CEAL, Héctor Joaquín García. En diálogo con este diario, indicó que desde esa institución se hicieron los análisis de agua de todos los sectores de la ciudad "y nos han dado bien".
El agua potable de Azul no presenta inconvenientes para su consumo, una de las cuestiones que preocupaba a muchos vecinos luego de estas últimas inundaciones.
Así lo aseguró el responsable del Área de Planeamiento de la CEAL, arquitecto Héctor Joaquín García, quien ayer fue consultado por este diario al respecto.
Donde sí hubo problemas fue en la planta depuradora, aunque el servicio ayer ya estaba prácticamente reestablecido.
Problemas cloacales
En un principio, García marcó que a raíz de la inundación prestaron un diagrama de emergencia -un protocolo establecido-, que consiste en poner a todo el personal en condición de prestación de servicio.
Advirtió que en esta ciudad "el mayor inconveniente lo tuvimos en la planta depuradora porque ha sido zona inundada".
Al respecto, indicó que esa zona se inundó "por varios factores. Uno, por la inundación propiamente dicha; y otro por negligencia de los mismos usuarios, ya que muchos tienen conectados los pluviales a la cloaca lo que hace que se inunde con más facilidad".
Sostuvo que por esta nueva crecida del arroyo, se inundó un sector muy amplio "en el que las bombas, que son las que mueven los percoladores, se tuvieron que apagar porque sino funcionan sumergidas".
Añadió que "el tratamiento de los líquidos residuales, cuando hay inconvenientes de inundación, obviamente van al arroyo sin tratar. También se producen taponamientos en las cloacas domiciliarias debido a que las cañerías no pueden recibir más líquidos".
No obstante este problema en la planta depuradora ayer el servicio estaba "más o menos tenemos reestablecido".
"El agua puede tomarse tranquilamente"
En lo que hace al agua potable, explicó que "hemos tenido que parar un pozo, que es el número 14, pero se reemplazó con el funcionamiento de los otros pozos". En total son 23 los pozos y en esta época funcionan 21.
El arquitecto aseguró que "en el agua no hemos tenido problemas porque usamos agua superficial, que es agua de pozo, de 80 metros de profundidad que no se contamina. Distinto cuando se toma agua del arroyo, como es el caso de Tapalqué o Buenos Aires".
Por esto, sostuvo que "en Azul no hay inconvenientes con el agua potable, puede tomarse tranquilamente. Hay que tener cuidado de una perforación familiar que está a muy baja profundidad porque ahí sí hay peligro de que los acuíferos estén contaminados. En cambio, un pozo de 80 metros que tarda 2 años en purificar, es muy distinto".
En esos casos -cuando se toma de bomba, por ejemplo- recomendó poner una pastilla potabilizadora o directamente 2 o 3 gotas de lavandina en el agua, como así también hervirla.
No obstante, señaló que desde su área "hemos puesto en alerta a nuestro laboratorio para que vaya haciendo análisis de agua de todos los sectores. Estos análisis, como el grado de cloro, nos han dado bien".
"Tuvimos un buen servicio"
En otro tramo habló de las recomendaciones, que siempre son necesarias y útiles.
En este sentido, hizo referencia a evitar el consumo no necesario del agua; que cuando la inundación está en pleno se trate de evitar el volcar muchos efluentes en la cloaca, salvo los necesarios; evitar tirar desagües pluviales en la cloaca, cosa que además está prohibido.
Subrayó que dentro de la adversidad que se presentó, y contando con la gran colaboración del personal, "tuvimos un buen servicio. No hubo cortes de luz ni de agua, se nos rompió una cañería de impulsión pero rápidamente la arreglamos, lo que puede haber producido algún inconveniente de baja presión a algún vecino, pero si tiene tanque le da agua por un día".
Por último, remarcó que "ahora seguimos con las evaluaciones de daños, inconvenientes en la gente, qué ayudas tenemos que prestar. Estamos a disposición de los usuarios para lo que necesiten".
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