El río Mendoza tiene un caudal 16% mayor de lo que se había pronosticado. Por este motivo está lleno el dique Potrerillos, mientras que el embalse El Carrizal tiene 92%. Se espera una primavera menos apremiante en cuanto a la disponibilidad. El Atuel sigue en rojo.
En el otro extremo y en rojo se encuentra el río Atuel, que presenta el panorama esperado, "tan malo como el año anterior", subrayó el superintendente José Luis Álvarez. El caudal fue 7% inferior a lo pronosticado, algo que ocurre por segundo año consecutivo y como resultado el dique Valle Grande alcanzará 60 por ciento de su capacidad de embalse.
Por sus condiciones críticas continúan realizándose cortes del caudal. Esta medida afecta a los productores de la zona que durante ese período no cuentan con fluido para el riego de cultivos. Álvarez no tuvo palabras para explicar cómo se las arreglan los productores mientras que sostuvo que no hay solución posible "salvo que nieve más, dependemos de la naturaleza".
Esta evaluación apunta a determinar errores del pronóstico que se presenta en octubre para tener un panorama anticipado de lo que ocurrirá entre ese mes y setiembre del siguiente año en la cuenca hídrica provincial.
Álvarez explicó que "es imposible que no haya errores estadísticos" mientras que hay que tener en cuenta que la crisis hídrica continúa con un mayor impacto en los cauces sureños. Aseguran que éste es un año con un déficit hídrico no tan extremo como los anteriores, pero sí de escasez.
El funcionario destacó que pese a la difícil realidad las obras que se han realizado, el canal Marginal del Atuel y Nuevo Alvear han atenuado la situación.
El Tunuyán fue el único en el que no hubo diferencias en lo estimado el año pasado. El río que alimenta la zona Este y del Valle de Uco, tal como anticiparon los analistas, no logrará completar como sí lo hizo el año pasado, la cota de embalse del dique El Carrizal, que llegará al 92%. En esto influirá la prolongación del período de corta. "Se ha extendido a 90 días cuando antes era de 60; por eso, si se comenzaba con el riego los primeros días de agosto ahora se hará los últimos", explicó el superintendente.
Según aseguró, el alto nivel de llenado tanto de Potrerillos como de El Carrizal va a repercutir en la disponibilidad de agua que haya en primavera y que "se sufra menos la crisis", aseguró.
Por su parte, el Diamante superó en 4% lo estimado, lo que se espera determine un volumen de llenado de 81% de los diques que alimenta: Agua del Toro, Los Reyunos y El Tigre.
Finalmente, Nihuil y Valle Grande tendrán 62% de volúmenes embalsados.
Interconsultas
Desde el DGI se piensa apelar a un trabajo conjunto con universidades e investigadores para nutrirse de sus conocimientos y así lograr una mejor distribución del recurso la cual según Álvarez hasta ahora se hace con acuerdo de los inspectores de cauce, pero sin los aportes de la ciencia.
"La crisis en el sector hídrico lamentablemente ha venido para quedarse; por eso, es imprescindible el trabajo del sector científico, que nos ayude a determinar sobre qué parámetros de escasez se puede planificar la administración del recurso", sostuvo. El titular de Irrigación precisó además, que "es imprescindible trabajar de la mano con el sector productivo de Mendoza", dado que sus actividades determinan el desarrollo económico.
Las instituciones que -se piensa- colaborarán en la tarea son el Instituto Nacional del Agua (INA), el Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (Iadiza), las facultades de Ciencias Agrarias e Ingeniería de la UNCuyo.
Comentá la nota