El agua escasea en hogares con pozos

Vecinos de La Silleta se manifestaron en la ruta 51. Piden infraestructura y que el camión cisterna pase con más frecuencia. Aguas del Norte negó subas de tarifas. Descartan que el recorte de subsidios a empresas afecte a los usuarios.

Agua

EVIDENCIA UNA DE LAS VECINAS MUESTRA EL AGUA SUCIA QUE DEJA EL CAMION CISTERNA.

Los pozos de agua en las casas están secos. Los litros que deja el camión cisterna son insuficientes. Los vecinos de La Silleta no la beben, la utilizan para la higiene y la cocina. La escasez de este recurso vital los empujó a cortar media calzada de la ruta nacional 51, en el kilómetro 14, ayer por la mañana.

El reclamo apunta a la Intendencia de Campo Quijano. Ante la sequía, quieren que el camión cisterna abastezca con mayor frecuencia. Dicen que por cada casa deja entre 800 y mil litros por semana. También exigieron obras de red al Gobierno de la Provincia. “El acueducto pasa a dos kilómetros de aquí. Tienen que invertir para garantizar un derecho humano”, dijo José Díaz, delegado vecinal de las villas El Dique y El Sol.

A las 12, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) marcaba 30 grados de temperatura. Sin sombras en la ruta, el calor no daba tregua. “En esta época del año necesitamos agua; sin embargo, hay menos”, apuntó uno de los manifestantes.

El crecimiento poblacional tiró uno de sus brazos más gruesos para las márgenes de la ruta 51. Se pobló Villa Lola, El Milagro, El Sol, El Dique; sin embargo, hay una deuda de infraestructura pendiente. “El agua no es potable en esta zona, somos los olvidados. Tenemos que andar transportando bidones. Queremos que traigan la red y pagar por el servicio, que nos pongan medidores si quieren”, agregó Díaz.

“En mi casa tengo un pozo de 25 metros de profundidad. Casi no sale agua y es peligroso cavar más”, comentó Ariel Cáseres. Luego abrió el baúl de su auto y mostró una decena de bidones y botellas vacías. “Siempre tenemos que andar buscando agua”, se lamentó.

Un camión precario recorría ayer las calles de tierra de La Silleta. El tanque tiene capacidad para más de siete mil litros. “No es un reclamo contra el aguatero, él nos deja lo que puede. Hace falta una decisión política”, coincidieron.

Un operativo policial se desplegó en la esquina de la calle Río Pilcomayo. La manifestación solo bloqueó una mano de la ruta. No hubo incidentes.

El acuerdo

Tras el reclamo, los vecinos firmaron un acuerdo con el secretario de Obras y Servicios Públicos de Campo Quijano, Rolando Cruz, para convocar a una reunión el próximo miércoles con autoridades, legisladores y Aguas del Norte. Quieren conocer si existen proyectos para brindar el servicio de agua y cloacas en la zona. Advirtieron que intensificarán las protestas si el encuentro no se cumple.

Con red, pero con cortes

Pese a que cuenta con agua en red, Mabel Soto también salió a la calle. La baja presión y los cortes sorpresivos constantes la cansaron. La mujer vive en barrio El Milagro de La Silleta. “Es una de las pocas cuadras con sistema de red, pero siempre hay problemas”, afirmó.

En medio de la protesta se acercó un automóvil que cargaba un tanque de 15 litros. Un niño bajó y anunció: “Conseguimos agua”. Su padre dejó el volante y se acercó a los vecinos para firmar el acuerdo.

“Traemos agua porque el pozo está como muerto. Cargamos en una acequia”, detalló el hombre.

En las viviendas más humildes el problema se acentúa. Sin pozos, solo esperaban al aguatero para cargar unos tachos sencillos. “A veces no tenemos para andar gastando en agua mineral”, expresaron.

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