La provincia del Chaco tiene cerca de 120.000 personas que viven del campo, y 27.000 productores en el marco de 17.000 explotaciones agropecuarias censadas, en cuyo marco se observa que se hace necesario seguir trabajando para regularizar la tierra de los pequeños productores, si se parte de la esencia que la tierra es de quien la trabaja.
La idea de apuntar a la ampliación de las áreas de producción de frutas y verduras y la cría y faena de aves de corral, es un paso significativo que desde la órbita del gobierno provincial se le asigna para esta integración.
Lo proyectado en este sentido, se complementaría con la concreción de la obra de una central alimentaria, ubicada en lugar estratégico, con cadena de frío, y capacidad de empaque y almacenamiento “para que el estado sea directamente el que le compre directamente al productor a culata de camión para garantizar un precio justo y administrado”, según consignó oportunamente el gobernador chaqueño Jorge Capitanich en su paso por Sáenz Peña.
“La provincia tiene todas las condiciones para producir y es necesario integrar el proceso productivo para procesar todos lo que se produce aquí y eso es apuntar a toda la cadena de valor, porque tenemos capacidad para hacerlo”, remarcó el gobernador.

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