A pesar que varios puntos de la provincia fueron beneficiados ayer con la lluvia, Villa Ángela, una de las ciudades más castigados por la falta de agua, volvió a ver pasar las nubes, ya que la escasa precipitación caída (menos de un milímetro), solo sirvió para ilusionar a la comuna, algo que muy rápidamente se diluyó.
Para la ciudad había pronósticos favorables para la caída de lluvia y sin embargo solo un leve chaparrón tiró por el piso la alegría de la gente.
Las escuelas se arreglan como pueden, ya que más allá de ser abastecidos por camiones de agua tanto del municipio como de la empresa Sameep, la misma no alcanza para sostener el duro transe. Un dato anecdótico se dio en una escuela de la periferia de Villa Ángela, donde una docente rescató algo de agua de la manguera contra incendios cuyo depósito todavía tenía un poco de este elemento que es cada vez más escaso en toda la zona.
Toda la comunidad mira el cielo, las nubes pasan, pero la lluvia salvadora todavía no llega.
Emergencia hídrica
Vale recordar que el Concejo Deliberante de la ciudad de Villa Ángela declaró semanas atrás la emergencia hídrica, que prohíbe a la comunidad cargar piletas, como así también lavar autos y veredas.
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