El largo enfrentamiento que existe entre Covelia, la empresa a cargo de la recolección y que tiene contrato hasta el 9 de noviembre, el sindicato de camioneros y la intendencia, que promueve una nueva licitación, generó un nuevo paro de recolectores y la basura se sigue acumulando en las calles.
El martes, en un comunicado, el sindicato liderado por Pablo Moyano aseguró que “todos los trabajadores afectados a la tarea de barrido manual de calles y recolección de residuos” se encontraban despedidos, y hacía cargo de esta situación a las autoridades municipales. Sin embargo, el secretario de Medio Ambiente, Higiene Urbana y Turismo de Quilmes, Claudio Olivares, desmintió a Moyano: “Es mentira que hayan sido despedidos, en tanto y en cuanto no son empleados del municipio”, dijo el funcionario.
Las idas y vueltas de un lado y del otro, perjudican a los vecinos, que sufren las consecuencias, con calles llenas de basura. El martes la intendencia pidió a la gente que no saque la basura.
En Quilmes buscan cambiar radicalmente el sistema de recolección. La municipalidad, a cargo de Francisco “Barba” Gutiérrez (Frente Para la Victoria), llamó a licitación para renovar el paradigma del servicio: contenerización del 100% (hoy es del 40%) y separación en origen. El lunes se abrieron los sobres y la única empresa que se presentó fue Covelia. Gutiérrez advirtió que si no había al menos cuatro oferentes, iba a repetir el proceso licitatorio, con lo que la situación de conflicto se extendería.
Los trabajadores y el gremio advirtieron que continuarán con la medida de fuerza hasta que los atienda Gutiérrez: “Los puestos de trabajo no están garantizados. No importa con qué empresa, pero queremos que los trabajadores continúen con el convenio de nuestro gremio que con la nueva propuesta de licitación no está contemplado”, advirtieron.

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