Agradecimientos y misachicos bajo el sol

Fieles abrazados a sus pequeñas imágenes de San Cayetano o llevándolas en andas, cuadros y estandartes con cintas celestes y blancas fueron ayer las postales repetidas durante la procesión al Santo Patrono del Pan y el Trabajo.
El buen clima acompañó la jornada religiosa, donde los rostros de ancianos, niños, jóvenes y adultos se entremezclaban. Cánticos, rezos y devoción reafirmaron que Salta es un pueblo de fe.

Desde barrio La Paz, Clementina Mansilla, su esposo y un grupo de amigos, caminaron con su imagen hasta el Templete. “Nunca me faltó el pan sobre la mesa por eso vengo a agradecer. Además este año vengo a pedir especialmente por la familia”.

Néstor Huanca, de Villa Mónica, tuvo el honor de ser uno de los hombres que por unos minutos le prestó sus fuerzas a San Cayetano.

Más testimonios

Estela López y Angel Tejerina, jubilados, viven en la zona del Templete, contaron que “somos de Iruya. Cuando vinimos hace 40 años le pedimos por una casa y El nos cumplió. Tenemos mucha fe en San Cayetano y este año le pedimos por los niños que lamentablemente están perdiendo su niñez”.

Otro grupo de Villa Primavera, vestidos de gauchos y al son de bombos y guitarras, llegó con su imagen en andas. Dicen que salieron a las 14 y a pesar del calor del sol, pudieron decir presente en la procesión y cumplir con su Santo.

Pan, paz, trabajo y salud fueron los pedidos coincidentes de la muchedumbre salteña congregada ayer en plaza España.

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