Juan José Dutto cerró su período como Defensor del Pueblo en la capital neuquina. En esta nota, manifiesta su agradecimiento y destaca lo que a su juicio se ha conseguido
En 2005 dijimos que nuestra gestión pondría el acento en el acercamiento a los vecinos. Así, hemos podido delinear un panorama de los principales problemas de nuestra ciudad a partir de la percepción y las vivencias de los vecinos.
Al cabo de estos años, tenemos un vínculo permanente con organizaciones sociales y redes que se ocupan de los más variados problemas. Hemos realizado acciones conjuntas con ONG´s, colegios profesionales, sociedades vecinales, organismos de gobierno, aún cuando con frecuencia se nos presentaban diferencias ideológicas y metodológicas. Esta riqueza, diversidad y multiplicidad de enfoques nos permitió abordar una realidad compleja y cambiante en nuestro trabajo y revalorizar la tarea cotidiana. A través de jornadas de capacitación, campañas de concientización, programas educativos y publicaciones tratamos de profundizar la conciencia social sobre estos problemas y promover el pleno ejercicio de los derechos de los ciudadanos. Asimismo, hemos desarrollado capacitaciones, programas de concientización y conferencias en el interior de la provincia, el país y en otros lugares del mundo.
Paralelamente, hemos contado con la colaboración de los medios de comunicación locales, aporte fundamental para la difusión de los problemas de la ciudad que requieren solución. En este sentido, destacamos no sólo a las empresas periodísticas, sino sobre todo a los periodistas que, en su trabajo diario, colaboran en la tarea de promover los derechos y las obligaciones de los ciudadanos. Además, la posibilidad de exponer los problemas de los vecinos y las acciones que esta Defensoría ha llevado a cabo, es una forma de colaborar en el cumplimiento de nuestra tarea. La búsqueda de soluciones, tanto individuales como colectivas, necesita de la articulación permanente con los medios de comunicación.
En consecuencia, con nuestro trabajo, hemos logrado cambios sustanciales en la forma de trabajo de organismos municipales y provinciales ante diversas problemáticas. Asimismo, estos años de experiencia institucional nos han permitido ganar la confianza de los vecinos, que consideran a la institución un referente y una voz autorizada ante los conflictos que se presentan. Somos concientes de que sólo es posible construir un vínculo de estas características a partir de la credibilidad y de la independencia de criterio. En un marco de desconfianza habitual hacia los organismos del Estado, la Defensoría del Pueblo es hoy una institución confiable, respetada y con una política de puertas abiertas. Esta particularidad, que nos enorgullece, la ha ubicado en un lugar de referencia para otras Defensorías del Pueblo del país y del mundo.
La función de los organismos de control es, justamente, reclamar y denunciar ante las entidades que correspondan, en representación de los vecinos, fundamentalmente los más débiles, trabajando de manera imparcial, independiente y autónoma respecto de los intereses del Estado o de los gobiernos de turno. De esa manera hemos obrado y celebramos la continuidad de una política de trabajo en pos del bienestar de todos los vecinos y vecinas de la ciudad de Neuquén.
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