El sociólogo y escritor bolivarense Miguel Ángel Gargiulo dialogó vía mail con este medio y dio a conocer su punto de vista a cerca de los primeros meses de Eduardo Bucca al frente del Municipio de Bolívar como también realizó un balance de la nueva gestión de Cristina Fernández de Kirchner.
-Sorteando la tentación de derivar hacia las críticas ideas de uno de nuestros pensadores favoritos (la cuestión remite a Foucault, por aquello de "Las palabras y las cosas", o en su defecto los proyectos y los hechos), avanzaremos tímidamente por el sendero que concierne a los proyectos: entendiendo que nos estamos refiriendo a los de largo aliento o estratégicos, debemos tomarnos de los indicios que las acciones realizadas en estos de escasos meses permiten entrever.
Uno de los puntos altos de la agenda de campaña de Bali fue que buscaría la solución a los graves problemas de vivienda en Bolívar. Son graves en la medida que no son tantas las viviendas que faltan, y que esa ponderación posible hace que las fuentes de financia-miento para la construcción social (organismos provinciales o nacionales) dejen a nuestro partido en un sector alejado de la pole position de su lista de prioridades. Apliquemos la "sintonía fina" a este punto, que me parece central. Hemos sostenido que son relativamente pocas las viviendas que faltan, lo cual no quiere decir que la mayoría de las familias sean titulares de las mismas. Los datos del último censo (que no tengo a mano en este momento) son claros: Bolívar no está peor que la mayoría de los partidos de la provincia en materia de titularidad. Está muy mal, claro, en materia de concentración. En efecto, no transgredimos ningún secreto si afirmamos son más de mil las familias que alquilan a un grupo de multi propietarios. Esta cuestión tiene otras aristas de inequidad similar que convierten el tema en un círculo vicioso de compleja resolución: la demanda creciente de viviendas, alza permanentemente el precio; y el alza de precios excluye cada vez más. Si al precio actual de los inmuebles, son pocos los asalariados que pueden acceder a compra, a precio mayor son menos. Las reuniones llevadas a cabo entre el intendente y funcionarios de las carteras provinciales que deciden en esta materia indican que se está buscando en esa dirección. Habrá que esperar para ver.
Otro punto importante de la plataforma electoral, fue el Hospital. Allí habrá que decir que el intendente obró con celeridad y arreglo al manual escrito hace casi 500 años por Maquiavelo para Lorenzo II de Médici: el pensador florentino entre otros consejos le propone al Príncipe que en ocasión de acceder al gobierno de nuevos territorios obre rápida y definitivamente con aquello que le resulta trau-mático.
En este sentido cambió drásticamente el modo de conducción del centro de salud, y no trepidó en poner su firma en decisiones duras, como la no renovación del contrato al Dr. Creparula, o el desplazamiento de la conducción del CRIB a quien había sido su fundador y entusiasta director, el Dr. Rubén Amado.
En la medida que el Hospital es el principal y excluyente centro de salud, aguardamos con aventurada expectativa que todo sea para mejor, y no que resulte nada más que un retoque cosmético.
En el mismo sentido, es interesante observar que el intendente mantuvo el mismo bajo perfil para enfrentar este primer momento crítico, que el propuesto durante su larga y caminada campaña electoral. Sin avanzar en cuestiones de contenido, en lo formal es tranquilizador que el jefe comunal sea cuidadoso con el "control de daños".
En cuanto a la cartera de Cultura, que acaso sea la que conozco con mayor grado de acercamiento, es por demás auspicioso saber que la mayoría de la gente que venía trabajando mucho y bien, continúa ligada a la gestión que ahora dirige Santos Vega. La Cultura no es "eso" que se hace en tiempo de ocio, es entre otras cosas aquello que perdura por milenios y posibilita el crecimiento global de los hombres. Vaya como ejemplo que de los habitantes de las lejanas cavernas de Neanderthal, lo que nos llega con mayor nitidez es su desarrollo artístico cultural. ¿Es acaso exagerado el ejemplo? No lo sabemos. Pero se dice tanta banalidad respecto del trabajo cultural, que siempre es oportuno puntualizar al respecto. También aquí es menester albergar buenas expectativas. Y lo decimos por el aspecto general y el personal: si la gestión va bien, mejora para todos. Y si al "Negro" Vega le va bien, sus amigos nos alegramos por partida doble.
He preferido esquivar la cuestión de la producción, tan ligada como está a la cuestión del empleo, porque es un tema que no tiene los mismos tiempos y la misma dinámica que puede tener aquello que es ámbito de decisión del gobierno. Aquí hace falta el concurso de los privados además de la buena dirección impuesta por las políticas públicas, y no hay manera de decir mucho para bien o mal en solo dos meses.
Sin intención de agotar los ítems posibles, apuntaremos finalmente que en lo que a nuestro gusto respecta, se nos presenta con agrado la emergencia lenta pero firme de la agrupación La Cámpora en Bolívar. Nuestro medio ha contado, unos tiempos más otros tiempos menos, con juventudes políticas movilizadas. La irrupción de una fuerza con calado nacional, acaso promueva el entusiasmo en otras fuerzas y no hay nada mejor que la juventud participando.
¿Qué opinás de la nueva gestión de Cristina Fernández de Kirchner?
-Entiendo que la continuidad en el gobierno ha sido un factor imprescindible a la hora de evaluar la susten-tabilidad del crecimiento a que nos hemos estado acostumbrando durante los últimos años. Hemos acudido al concepto de "crecimiento" y es necesario distinguirlo de "hinchazón". Durante los corruptos tiempos del menemismo, había la ilusión de que el país crecía y en realidad lo que estaba sucediendo es que se estaba hinchando por el avanzado estado de descomposición que encontró en diciembre de 2001 (con otro gobierno pero la misma política) su crisis terminal.
Hoy es distinto, aunque algunos medios pretenden mostrar continuidades y similitudes. En principio, el epítome de la corrupción menemista, la privatización, no tiene ningún correlato en la actualidad. La política de distribución del ingreso tampoco. Ni siquiera hubiese sido posible soñar con la Asignación Universal por Hijo (respondo con anterioridad a la necedad de que "sería mejor si hubiese trabajo para esas familias". Mientras tanto se generen las condiciones materiales para que todos tengan trabajo, esta política es revolucionaria y obviamente es la que ciñe mi relación con el gobierno nacional).
La política de Derechos Humanos, es otro de los puntos altos del gobierno (debemos confesar que al principio del gobierno de Néstor Kirchner no veíamos con claridad el asunto, y que la historia posterior nos "tapó la boca"). Una sociedad que no castiga los crímenes, que no sostiene encendida la llama de la memoria, se envilece. Por el contrario, y a contramano de lo que sostienen los cultores del desgraciado "lo pasado, pisado", es edificante revisar cada día que los juicios avanzan; que los bebés secuestrados durante la dictadura recuperan de a poco su identidad; que las rémoras enquistadas en las fuerzas de seguridad y en los palacios judiciales van decantándose; que la idea de Memoria, Verdad y Justicia ha dejado de ser una consigna para encarnar en política pública.
¿Cómo ves la situación de los jubilados?
-Es innegable que están mejor, mucho mejor que en décadas. Y no nos referimos sólo al ingreso que perciben. Con el gobierno de Cristina Fernández se han jubilado centenares de miles de personas que en otras circunstancias no hubiesen podido hacerlo. El PAMI funciona. Tienen acceso a créditos (que lo digan sino los millares de jubilados que han comprado los LCD). Aquí, nuevamente, se impone contestar por anticipado. Podrían estar mejor, sí. No somos ciegos.
¿Cómo trataron los medios el tema?
-Bueno, los que forman parte de ese conglomerado difuso y poderoso y monopólico han publicado tonteras que van desde la crítica vacua hasta un principismo inalcanzable hoy. En consecuencia, no me parece serio tomarlos en cuenta toda vez que utilizan el tema para embestir contra el gobierno, no para mejorar aún más al sector.
¿Y qué podés decir del tratamiento que se hizo sobre la intervención quirúrgica de la presidenta?
-Da la impresión que están absolutamente desagradecidos con el resultado final. Claro, esto puede ser sólo una impresión nuestra. Pero no hay más que escuchar a ciertos "doctores periodistas" para tomar nota del desasosiego que sentían por la ausencia de células cancerígenas en el cuerpo de la presidenta. Curiosamente, son los mismos periodistas de los mismos medios que hablan de tolerancia, de diálogo, de mesura para poner en la vereda de enfrente al gobierno.
¿Cómo ves lo que sucede respecto a Malvinas?
-Otro gran acierto del gobierno nacional es el que ha mostrado en política internacional. Se lleva casi todos los plácemes la cuestión Malvinas (que ha tenido en Jorge Taiana primero y en Héctor Timerman ahora, dos brillantes cancilleres) porque es el resultado de un tajo histórico que sangra y duele. Pero hay que recordar también el protago-nismo que nuestro país ha tenido en la concreción de nuevos acuerdos y organismos, todos fructíferos, de nivel regional; el trato de la deuda externa (generada por los gobiernos anteriores, cuestión que se soslaya casi canallescamente por la oposición y los medios); el trabajo a favor de la paz.
¿Y en materia de financiamiento de la educación?
-Alcanzaría con decir que el presupuesto asignado supera cualquier registro histórico. Pero hay más: la distribución de netbook a millones de pibes en edad escolar da cuenta de la seria apuesta que realiza el gobierno al incorporar masivamente la tecnología al uso cotidiano de las aulas. El mundo de hoy así lo requiere.
Aquí, bien valdría recordar el modo en que se regodeaban periodistas y dirigentes opositores hace sólo un par de años respecto de que Uruguay "estaba a nuestra vanguardia". Y no lo hacían con la intención de ensalsar a nuestros hermanos y vecinos, sino para fustigar a Cristina Fernández. Tras la "inundación" de las maravillosas maquinitas, esos mismos sectores perdieron interés en el tema.
Con todo, es innegable que los aires políticos cobran nuevos bríos, ya sea para coincidir cuanto para disentir, cuando es la voz de la presidenta la que marca el rumbo de la discusión.





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