El secretario Adjunto de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), Alejandro Bernasconi, advirtió las condiciones en las que dictan clases los docentes, con temperaturas muy bajas.
“No tenemos un relevamiento actualizado” de todas las escuelas y sus condiciones edilicias, confió el gremialista, al tiempo que manifestó: “Lo que tenemos es del año pasado, y un informe de los casos y denuncias que nos van llegando al sindicato”. Además, evaluó que si bien llegaron algunas refacciones, se implementan de forma desigual en los distintos departamentos”. En tanto, criticó: “Evidentemente, donde debe haber justicia predomina la puja política de quienes llevan obras sólo a sus departamentos”.
“Hay criterios previstos en la normativa”, continuó Bernasconi sobre las soluciones que pueden encontrar los docentes ante las situaciones de extremo frío y las condiciones edilicias en las escuelas. “Si no hay agua se corta la jornada escolar”, ejemplificó. De inmediato, recordó: “Los docentes tienen facultades para interrumpir el desarrollo de las clases, pero nosotros insistimos que se hagan denuncias públicas de esta situación”.
Las cooperadoras de padres y el rol del Estado
“Lo que tiene que desarrollar el Estado es un programa de instalación de red de gas en las escuelas, porque las estufas son riesgosas”, explicó. En esa línea, y considerando que en muchos establecimientos las cooperadoras de padres compran aparatos para la calefacción o realizan modificaciones sobre los edificios, el secretario Adjunto de AGMER, señaló que el “esfuerzo es valorable”. Sin embargo, cuestionó: “No pueden ser las comunidades de padres las que se hagan cargo de las condiciones que tiene que afrontar el Estado. No corresponde que sean los padres los financiadores de las escuelas, de eso se tiene que hacer cargo el Estado.
“No hay que profundizar la desigualdad en las escuelas”, recalcó. “En muchos casos se compran estufas eléctricas que no tiene que haber porque son riesgosas. Esto significa que hay problemas de carácter político, conceptual ideológico y técnico. Hay cooperadoras que construyen aulas y luego cuando llegan obras, terminan volteando esas aulas porque no respetan normativas básicas”.
“En la provincia hay unas 4.000 escuelas, de las cuales debe haber alrededor de 50 que tienen calefacción correcta según la normativa prevista. Esto se debe a que las únicas escuelas que se construyeron con sistema de calefacción, fue en la época de Perón. Actualmente, el programa de construcciones no prevé sistemas de calefacción, y entonces, la situación que se repite todos los años es: algunos papás aseguran a sus chicos algún sistema de riesgo, pero en los lugares más humildes eso es imposible”, concluyó.
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