Se agita en Grecia el fantasma de un default "sin control"

El gobierno pidió flexibilidad a las patronales para que el país reciba otro tramo del rescate
ATENAS.- La tensión retornó ayer a los mercados, que nuevamente concentraron su atención en Grecia. En ese país, el más golpeado por la crisis que desde hace unos años sacude a la Unión Europea, volvieron a arreciar los temores a una caída en default "sin control" si Atenas no logra que sus financistas liberen un paquete de rescate.

Durante una reunión caliente con líderes empresariales y sindicales, el primer ministro griego, Lucas Papademos , advirtió que los riesgos en el país no han sido superados y admitió la posibilidad de que Grecia se declare en default en marzo si no se llega a un acuerdo sobre un nuevo tramo del rescate con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (CE).

Las autoridades griegas recibirán a representantes de las tres instituciones el 15 del actual en Atenas para gestionar la liberación de un segundo paquete de ayuda financiera, por 130.000 millones de euros .

En el tenso encuentro que mantuvo con las cúpulas patronales, el premier griego clamó también por un indispensable acuerdo respecto de los salarios y de los costos laborales, dos puntos clave en la agenda de evaluación del FMI, el BCE y la CE.

"Sin un acuerdo y el financiamiento que va con él, Grecia deberá enfrentar un peligro inmediato de default sin control en marzo", advirtió Papademos.

Competitividad

"Los actores sociales deben desplegar importantes esfuerzos en las negociaciones para mejorar la competitividad de la economía y estimular el empleo", subrayó el primer ministro, que en noviembre pasado reemplazó en el cargo al socialista Giorgios Papandreu, uno de los varios mandatarios europeos que debieron dejar su cargo por la crisis.

Los acreedores de Grecia ya pidieron al gobierno que revea los salarios del sector privado para mejorar la competitividad de su economía.

La prensa local consignó ayer que los funcionarios europeos aumentarían la presión sobre las autoridades griegas para obtener recortes salariales en las negociaciones sobre el nuevo tramo del plan de rescate.

"No podemos contar con que otros Estados de la UE y las organizaciones internacionales continúen apoyando financieramente a un país que no se adapta a la realidad y no soluciona sus problemas", dijo Papademos.

Sin embargo, el principal sindicato del sector privado griego rechazó ayer toda reducción salarial e insistió en el respeto de los acuerdos sobre sueldos, intransigencia que mantiene en vilo al gobierno de cara al seguimiento de las cuentas públicas que realizará la denominada troika desde el 15 de este mes.

En este contexto de profundos temores, las principales bolsas europeas cerraron ayer con números rojos debido a un recrudecimiento de la preocupación sobre el sector bancario europeo.

Las acciones europeas frenaron así una racha de ganancias de cuatro días debido al incremento de capital en el sector bancario, donde el UniCredit -el mayor entre los bancos de Italia- valuara una emisión de derechos con un importante descuento.

El índice FTSE-100 de los principales valores de la Bolsa de Londres perdió 31,46 puntos, un 0,55% respecto de la víspera, para cerrar en 5668,45 puntos.

En la bolsa de París, el CAC 40 retrocedió 1,59%, para cerrar en 3193,65 puntos, en un volumen de intercambios muy modesto para el promedio de ese mercado.

El DAX, de la bolsa de Fráncfort, registró su primera caída en lo que va de año, terminando con un retroceso de 0,89% a 6111,55 puntos. El IBEX 35 de la Bolsa de Madrid fue uno de los que más perdieron, con una caída del 1,72%, para cerrar en 8581,80 puntos. El índice FTSE MIB de la Bolsa de Milán lideró las pérdidas, con un repliegue del 2,04%.

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