En el Concejo Deliberante elaboran un plan para dinamizar este mecanismo. La idea es que sean los propios vecinos de nuevos vecinales quienes propongan a un prócer o un hecho importante.
En Bajada Grande, por ejemplo, hace años que esperan. La calle U, la calle L, y tantas otras, son testigos de la demora o el olvido en este sentido. Los habitantes del lugar están acostumbrados, pero no por eso dejan de sufrir las consecuencias: una señora de edad avanzada, quien padece una enfermedad oncológica, necesita imperiosamente recibir los medicamentos que le envían desde el área de Salud involucrada. Y estos a veces no llegan porque no ubicaron su casa. También pasa en barrio Padre Kolbe, donde hay dos cortadas que tienen número, y mucha gente no recibe documentación, facturas, cartas o folletos que se les remite. Es una situación que se repite en diversas zonas de la capital provincial.
La titular de la Comisión de Nomenclatura de Calles, Lugares y Paseos Públicos del Concejo Deliberante de Paraná, Rosana Núñez, explicó a UNO que “esto, que puede parecer un tema menor, sin embargo es muy importante, y comenzamos a trabajar para que los planteos de los vecinos tengan una respuesta. La primera ordenanza en torno a este tema data de 1935 y desde entonces se le han ido haciendo modificaciones. Nuestra meta ahora es emitir una normativa para el nomenclador de la ciudad donde se contemplen todos los pedidos de los vecinos y que ellos propongan el nombre de alguna personalidad destacada que hizo cosas por al ciudad o por el barrio, o de algún hecho importante, para que las calles del lugar donde viven se destaquen con esta denominación”.
Núñez explicó que “la Comisión no estaba funcionando desde 2009, y en esta nueva conformación pretendemos que el trámite sea más ágil y la gente no deba esperar tanto tiempo, porque sabemos que hay una necesidad en esto”.
En la actualidad, esta Comisión recibe los proyectos de ordenanza que presentan los ediles, proponiendo la nominación de calles, barrios, lugares y paseos públicos. “A eso lo elevamos a una comisión asesora, que está conformada por los secretarios de Gobierno y de Planeamiento, un delegado del departamento Ejecutivo, el director de Catastro Municipal, quien da el informe sobre la calle o barrio donde se quiere colocar un nombre, y también está integrado por concejales y personas pertenecientes a la cultura, la educación, vecinalistas y deportistas”, explicó a UNO la concejala Rosana Núñez. Por último, recalcó: “Nos gustaría que los propios vecinos participen presentando su proposición, porque sabemos que hay gente que hizo cosas destacadas y merece el homenaje”.
Plaza Tita Merello
Los vecinos del barrio Vicoer XXIX, ubicado en Garrigó y Newbery, armaron una plaza con la ayuda de la Unidad Municipal Nº 3 y la inauguraron en febrero. Mediante una consulta popular, los mismos habitantes de la zona eligieron el nombre para este espacio público.
“Hubo varias propuestas, como nombres de combatientes de Malvinas y de otras personalidades, pero la que ganó por votación fue Tita Merello, por su reivindicación de la prevención primaria del cáncer de cuelo de útero”, contó a UNO Raúl Rousseaux, uno de los mentores de la iniciativa. Sin embargo, aún resta la confirmación oficial. Rousseaux señaló que “esperamos que lo aprueben, porque lo elegimos entre todos”.
Muchas calles cambian de nombre y el dato no se difunde
Desde el 27 de agosto de 2010, calle Alameda de la Federación recuperó su nombre original y dejó de llamarse Bernardino Rivadavia. La solicitud fue realizada por un grupo de vecinos, quienes habían entregado una nota a las autoridades de entonces exponiendo sus argumentos. Entre ellos, señalaban que “a fines del siglo XIX la falta de conciencia nacional dio en Paraná un fruto importante: la Alameda de la Federación, nombre emblemático de una calle principal de la ciudad, fue cambiado por Rivadavia, nombre también emblemático, pero del interés del puerto de Buenos Aires, exportador y extranjerizante que hoy predomina. Entre Ríos es el país natal del federalismo en la Argentina, gracias en buena parte a la influencia de José Artigas y su Liga de los Pueblos Libres. Rivadavia fue desde sus inicios un representante de los más consecuentes, aunque no de los más esclarecidos, de la tendencia opuesta”. Entre estas y otras apreciaciones, finalmente los concejales aprobaron por unanimidad la propuesta, que trascendió a través de distintos medios.
Sin embargo, hay muchas calles que cambian de nombre y se omite informar la situación a quienes trabajan en función de identificar las direcciones de la gente, tales como los carteros y los taxistas, por ejemplo. En este sentido, Carlos, trabajador del Correo Argentino desde hace años, contó a UNO que “tenemos un mapa que se va actualizando, pero en muchos casos a partir de los datos suministrados de boca en boca. Tal es así que un día un compañero me dijo que había una calle con mi nombre y resulta que se había nominado una arteria homenajeando a mi abuelo, que se llamaba igual, y yo no estaba ni enterado”.
Por su parte Mario, taxista, comentó que “hay muchos barrios nuevos y el GPS nos ayuda a ubicar algunas calles, pero con otras le pedimos ayuda al pasajero”.
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