El inspector de tránsito José Esteban Brunotto radicó una denuncia por amenazas en la Comisaría número 1 contra la jueza del Tribunal de Faltas Municipal, Gisela Moreno, tras un hecho ocurrido el miércoles 12 de septiembre en la Plaza 9 de Julio.
Cerca del mediodía, la funcionaria municipal a bordo de un automóvil Citroen C4 gris, pretendió estacionar en la primera cuadra de la calle Zuviría, a la altura de la Glorieta, lugar en el cual estaba prohibida dicha maniobra no solo por la festividad religiosa, sino que existen carteles que no lo permiten durante todo el año.
Cuando Brunotto intentó hacerle ver esa ilegalidad, Moreno le habría dicho si no la reconocía y ante la respuesta negativa, "se identificó resaltando su cargo" señala el inspector.
Como no exhibió ninguna identificación que lo acredite, Brunotto se mantuvo en su postura "tras lo cual Moreno se puso violenta y empezó increparme con que me iba a denunciar penalmente y que me haría sumariar, porque al ser funcionaria de alto rango puede estacionar en cualquier lado".
Tras realizar algunas llamadas a otros funcionarios relatándole la situación, la jueza se retiró ofuscada haciéndole gestos con la mano al agente, según consta en la denuncia.
Cuando el hecho trascendió, Gisela Moreno salió en los medios a explicar que efectivamente ella había intentado estacionarse en ese lugar para realizar una inspección ocular del operativo.
Pero manifestó que Brunotto "se le abalanzó a los gritos y se puso muy violento", además agregó que "tenía olor a alcohol" y que "el inspector ya tiene sumarios por malos tratos, violencia y alcohol".
Al respecto Brunotto negó habérsele abalanzado, sino "simplemente me limite a decirle que no se podía estacionar en ese lugar".
"Además dijo que yo tengo sumarios por violencia y alcoholismo, la desafío a que demuestre eso, porque yo no tengo ningún sumario por eso", señaló el agente.
"Y si hubiese estado alcoholizado, ella faltó a su deber como funcionaria, ya que inmediatamente me tendría que haber hecho detener y ordenar un dosaje de sangre ya que es una irresponsabilidad que un inspector trabaje en esas condiciones"
Brunotto pone como garantía que tras el incidente el estuvo con varias personas, las cuales no notaron su supuesto estado etílico.
"Estuve primero con la oficial que me tomó la denuncia en la comisaría, y si hubiese notado que tenía olor a alcohol lo hubiese hecho constar en la denuncia, cosa que no sucedió, también me entreviste con el director de Área Técnica y un rato después con el secretario de Transito, Carlos Caruso, quienes tampoco notaron nada extraño en mi persona", señaló.
"Esta funcionaria lo único que quiso fue ensuciarme para salvarse de lo que hizo, esto me hace acordar a la jueza que en Buenos Aires trató de negras y tontas a quienes querían cobrarle una multa y la destituyeron", concluyó Brunotto.
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