Es obvio que la agenda vieja está aún entre nosotros y ni miras hay de que se vaya a resolver. Bastó que la madre naturaleza hiciera soplar la sudestada, para que la cuestión del emisario submarino quedara a la vista de todos.
Decir que esto ya se ha solucionado es cháchara, vano perorar sin sostén en los acontecimientos. Las cosas están, más allá del resultado de este domingo en las urnas, muy calientes en los barrios que reclaman soluciones largamente postergadas.
Un caso, el sistema de emergencias publicas. Cualquiera que sufra un accidente en la vía publica esta a su suerte. En 4 años no se ha coordinado un plan de acción que proteja al ciudadano eficazmente ante la emergencia. Personas de bien, como es el caso de Marcos Salvatierra quien como sanitarista y enfermero que trabaja en el sistema de ambulancias viene son ninguneados por la administración de manera sistemática.
En tanto según revelo Salvatierra en estos días fue testigo de cómo un accidente en vía publica demoro 40 minutos en enviar una ambulancia pese a los llamados al 107. ¿Por qué?, sostiene Salvatierra que la despachante del sistema le informo que la zona es atendida por Vittal, empresa de ambulancias la cual posee para dar servicio de 2 móviles
Claro que al momento del hecho Vittal tenía sus unidades ocupadas. De zona sanitaria VIII nada de nada, según la despachante que solo accedió a identificarse por su número de legajo no se podía (por razones que no dio) enviar ambulancias del servicio público.
Desde hace años en accidentologia se conoce que hay un lapso de tiempo en emergencias que se denomina “tiempo de oro”, se estima en 15 minutos de producido el hecho. De ahí en más, superado ese tiempo la posibilidad de sobrevivencia del siniestrado cae a tazas muy bajas que casi siempre significan un resultado final negativo, postraciones de por vida, muerte.
Desde el Sur los vecinos claman por agua y cloacas, nada estrambótico, solo eso. Pero la desgestion actual no ha podido iniciar un proceso probo que solucione estos problemas. Se denuncian pozos con escherichia colli, aguas con manganeso, las respuestas no conforman.(ver correo de lectores de esta edición) .
En cada barrio, en cada zona hay reclamos. Urgentes, en su mayoría sencillos nada complejos. Requiere de compromiso en la idea de servicio a la comunidad. No es que un Intendente gana en demasía porque su salario es de 40 mil pesos o más, lo que lo hace insultante es que nos digan que ya todo lo de la agenda vieja fue realizado cuando nada está concluido y el vecino, el elector, ciudadano ese soberano se ha transformado en un molesto apósito que reclama por aquello que no se le brinda. Pague o no sus tasas municipales.
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