Tras la derrota, el mandatario provincial interrumpió la profusa actividad que tuvo en la ciudad. En cambio, estuvo en el centro Cívico pero de Córdoba
“No sabemos cuándo va a venir el gobernador. Pero ahora no está, no vino”, dijeron en el Centro Cívico.
Este diario pidió la agenda del mandatario provincial pero no existe ninguna precisión. Después de tanta exposición en Río Cuarto, de tantas reuniones con motoqueros y taxistas, de tantos anuncios, De la Sota simplemente se ausentó ayer de la ciudad que le dio una dura derrota electoral el domingo.
En cambio, el gobernador se refugió en Córdoba, en el Centro Cívico de la capital. Hizo un anuncio sobre empresas que desembarcarán en la provincia -ninguna en Río Cuarto- y hasta dijo que pretende que el Gran Córdoba tenga un Parque Industrial inspirado en el de San Francisco. Hasta la semana pasada, ese deseo estaba enfocado en la capital alterna.
En las últimas tres semanas, la agenda del mandatario provincial en Río Cuarto fue intensa. Y no sólo en lo referido a las elecciones sino, principalmente, a la gestión.
Por ejemplo, el 25 de marzo De la Sota visitó instituciones intermedias junto a Miguel Minardi y prometió aportes a vecinales y clubes. Al día siguiente, dos de los ministros más importantes del gabinete -Hugo Testa, de Obras Públicas, y Daniel Passerini, de Desarrollo Social- desembarcaron en la ciudad para entregar créditos por 216 mil pesos a emprendedores y 212 préstamos para refacciones de viviendas de familias de bajos recursos.
Esa misma semana, el viernes 30 de marzo, otros tres ministros recalaron en la ciudad: el de Ciencia y Tecnología, Roger Homar Illanes; el de Educación, Walter Grahovac; y Jorge Lawson, de Industria y Comercio. Desde aquí lanzaron el Consejo Regional de Educación Técnica y Trabajo.
Al día siguiente, el propio De la Sota inauguró el Parque Costas -ya había puesto en marcha el nuevo sistema de iluminación de la Catedral-. El 3 de abril, el mandatario cordobés se reunió en el Centro Cívico de Río Cuarto con un representante de la empresa brasileña Odebretch que, en teoría, estaba interesada en hacer la autovía a Córdoba. En esa misma reunión participó Testa, que llegó especialmente desde la capital provincial.
El 4 de abril, De la Sota se reunió con un grupo de motoqueros -otra vez en el Centro Cívico- y les prometió un picódromo de 500 metros de largo por 40 de ancho. El 7 de abril inauguró la nueva iluminación del Puente Colgante y, al día siguiente, inauguró las esculturas que la Provincia puso en las rotondas de la A005.
Después se reunió con taxistas a los que les prometió créditos para renovar las unidades. Y se dedicó a recorrer los barrios para hacer campaña junto a Miguel Minadi.
Ayer, en el día posterior a la derrota, de esa frenética actividad ya no quedaba nada.



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