Afirman que terminó el éxodo de médicos

Los responsables de las zonas sanitarias destacan los beneficios de la nueva ley de remuneraciones y coinciden en que desde su implementación hay profesionales que deciden quedarse en el sector público. Aseguraron que médicos de otras provincias hoy muestran más interés por Neuquén.
Los jefes de las zonas sanitarias de la provincia coinciden en que la aprobación de la nueva ley de remuneraciones -sancionada a fines de 2011- congeló el éxodo de profesionales y abrió nuevas puertas para que médicos y agentes sanitarios se sumen al sistema público neuquino. Aseguran que con su implementación se pudo cubrir puestos vacantes y que ahora médicos de otras provincias muestran interés para trabajar en Neuquén.

La reforma de la ley generó en su momento el rechazo de algunos sectores técnicos del sistema de salud y la gran adhesión por parte de los médicos, y tuvo como principal objetivo interrumpir el éxodo de profesionales a otras provincias o al sector privado por el bajo sueldo que percibían.

La Mañana de Neuquén dialogó con los jefes de las zonas sanitarias de la provincia para analizar el primer impacto de la normativa que, según explicaron, detuvo la ola de renuncias e impulsó un nuevo interés por trabajar en el sistema público. Aunque todavía falta cubrir una veintena de puestos de trabajo, los titulares de las áreas se mostraron optimistas en hacerlo.

El factor común en todos los testimonios fue el puñado de ofertas que tienen en carpeta para elegir de acuerdo a las vacantes que hay en cada localidad. “Ahora puedo elegir de acuerdo a los requisitos del cargo”, manifestó Santiago Gaspoz, jefe de la Zona Sanitaria II. En su terreno, que incluye desde El Huecú, Las Lajas y Zapala hasta Aluminé, los médicos que se nombraban eran los pocos que mostraban interés por mudarse allí, no en relación a los requerimientos del puesto.

“Es notoria la diferencia en estos meses. Aunque todavía la trascendencia no se puede medir tenemos ofertas de médicos rurales que antes no teníamos”, mencionó. Además, en estas semanas el Ejecutivo provincial debería reglamentar una parte de la ley que establece el reconocimiento de la ruralidad, un tema central que se estipuló con la modificación de la vieja norma.

Es que los médicos de los parajes tienen jornadas laborales diferentes que en un hospital; prácticamente están disponibles todo el día y no cumplen jornadas de tiempo preestablecido como los agentes sanitarios. “Los médicos rurales recibirán el doble de aumento que los urbanos”, explicó Gaspoz.

Renuncias

En la Zona Sanitaria I, su jefe, Carlos Florines, relató que su espacio, que incluye Rincón de los Sauces, Añelo, Villa El Chocón, Plottier y Senillosa (al menos hasta que se defina su posible reestructuración), no solía ser muy atractivo para los médicos foráneos. “Estamos atrayendo gente. Antes, a Rincón no quería ir nadie, ahora tengo varias ofertas en el cajón”, señaló.

Todavía le falta cubrir algunos puestos, como un otorrinolaringólogo para Plottier, la tendencia se revierte. “En Centenario teníamos un solo anestesista y ahora hay dos. El nuevo está a tiempo partido entre el sector privado y el público. Ese cambio antes jamás se daba”, señaló.

La misma situación se da en la Zona Sanitaria V, que incluye Cutral Co, Picún Leufú y Piedra del Águila. Allí, su jefe, Maximiliano Caparroz, explicó que en los tres primeros meses de la ley el resultado es “altamente positivo” porque se frenaron muchas amenazas de renuncia y tiene en carpeta a seis profesionales nuevos para incluirlos al sistema, quienes vendrían a reponer a los seis que se habían ido antes de diciembre.

El gran objetivo de esa zona es llegar a tener 12 profesionales nuevos para poder abrir la terapia intermedia del hospital de Cutral Co. “Creo que a este ritmo vamos a poder hacerlo a mediados de año”, dijo Caparroz.

Las ofertas de interesados para llegar a la zona son médicos especialistas en ginecología, generalistas o clínicos del norte del país, Misiones y Córdoba. “Antes, ir a Cutral Co no era tentador para la gente de otras provincias”, acotó. El valor agregado, además de la notable suba salarial, es ingresar a un sistema público de salud.

Sur y Norte

En el sur de la provincia, la Zona Sanitaria IV tiene a Martín Dagorret como jefe, donde el primer impacto de la nueva ley también se traduce en una reducción en las renuncias de profesionales. “Tuvimos un éxodo en Villa La Angostura por las cenizas y en Junín de los Andes, pero ahora tenemos ofertas para cubrir esas vacantes”, dijo.

El problema más grande es Las Coloradas, donde hay dos puestos de trabajo pero cuesta que la gente se interese en una zona tan despoblada. “La zona de Lácar y Los Lagos tiene un atractivo especial, además del sueldo y el trabajo, que en Catal Lil no tiene”, expresó.

Dagorret añadió que en los hospitales el ánimo cambió desde que se aprobó la ley y los profesionales recibieron el aumento, aún cuando todavía no cobran el añadido por ruralidad. “Se acerca bastante a lo que la gente esperaba de su remuneración”, concluyó.

En la Zona III, al norte de la provincia, Alejandro González Vottero señaló que la reglamentación de la ruralidad será clave para las áreas que tiene a cargo. Por ejemplo, tienen cuatro vacantes de médicos generalistas en Buta Ranquil, Andacollo y Chos Malal. Además de tres especialistas que hacen falta para psiquiatría, clínico y anestesistas.

“Entiendo que hubo gente que expresó deseos de irse pero que cambió su situación al reglamentarse la ley. Creo que estamos en una circunstancia de competitividad histórica”, afirmó.

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