Afirman que el Servicio local realiza el seguimiento de más de 350 casos

Las intervenciones se dan partir de las denuncias de diferentes instituciones, tales como juzgados de familia, escuelas o los juzgados de responsabilidad penal juvenil.
Según informaron desde el Municipio, el Servicio Local de Protección y Promoción de los Derechos del Niño y el Adolescente atiende cada día un promedio de 30 casos, en tanto que realiza el seguimiento de unos 350.

La dependencia fue creada en 2005, a través de un convenio entre el Gobierno local y el ministerio de Desarrollo Humano provincial, con el fin de implementar políticas públicas orientadas a procurar el bienestar de los niños y adolescentes.

Actualmente, el servicio está a cargo de la coordinadora Verónica Iparraguerre, quien trabaja junto a un equipo de profesionales constituido por Paloma Pinedo (psicóloga), Andrea Massone (licenciada en servicio social), Ludmila Carini (trabajadora social), Andrea Rames (pediatra) y Verónica Chazarreta (psicopedagoga).

Los horarios de atención están en concordancia con los de las demás dependencias municipales, en tanto que se realizan guardias pasivas durante las 24 horas.

Preservar los vínculos

En relación a las tareas desarrolladas, la doctora Iparraguerre afirmó: “Se trata de atender a cada situación, escuchar la voz y la opinión del niño o adolescentes y acompañar al responsable adulto, preservando los vínculos familiares”.

Las denuncias e intervenciones son recibidas espontáneamente desde diferentes instituciones, tales como los juzgados de familia, las escuelas y los juzgados de responsabilidad penal juvenil, así como de la secretaría de Salud y Acción Social municipal.

“Los casos de mayor consulta que atendemos son los de violencia familiar, abuso, fugas, consumo de sustancias psicotóxicas, robo y conflictos entre padres”, indicó Iparraguerre.

Objetivos Específicos

Entre los objetivos específicos del servicio figuran los siguientes: eEjecutar programas, planes, servicios y toda otra acción que tienda a prevenir, asistir, proteger, promover y/o restablecer los derechos del niño; desarrollar estrategias alternativas a la judicialización e institucionalización de los niños y adolescentes; incluir la opinión del

niño y adolescentes en las situaciones que los involucren; transformar el eje ideológico menor/institución hacia el rol del niño-adolescente de derechos; propiciar y ejecutar alternativas tendientes a evitar la separación del niño de su familia o de quien tenga a su cargo su cuidado o atención; fortalecer los vínculos familiares, la escuela y la comunidad; redefinir los roles de los chicos en su grupo familiar.

Metodología de trabajo

Desde el Servicio local se trabaja para que el niño adquiera un conjunto de habilidades, capacidades y aptitudes que le permitan implicarse en el proceso de su desarrollo personal.

Para ello es necesario conocer y poder incidir en su entorno social, en el ámbito escolar u ocupacional, así como también reforzar aquellos aspectos de la relación familiar que pudieran lograran la participación de la misma en la búsqueda de alternativas para superar la situación.

Para llevarlo a cabo es preciso acompañar a la familia en la adquisición de responsabilidades sobre su propia historia y su devenir, con aciertos y errores, construyendo así una nueva narrativa que la lleve a soluciones reales.

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