Este jueves, en su primera sesión ordinaria del año, el Concejo Deliberante aprobó por mayoría un proyecto de ordenanza promovido por el oficialismo, que autoriza al Departamento Ejecutivo a acceder a un préstamo de $ 6 millones, proveniente del Fondo Fiduciario para el Desarrollo del Plan de Infraestructura Provincial y que sería destinado a la instalación de un sistema de alumbrado semiespecial en barrios de la periferia.
"A partir de la aprobación de esta norma –explicó-, se crea un fondo de seis millones de pesos, aportados por el Fondo Fiduciario Provincial para el Desarrollo Regional. Es decir, se da lugar al comienzo de un programa que constituye, nada más y nada menos, que otra herramienta que se suma a la gestión del intendente Gustavo Pulti, cuyo objetivo es instalar y potenciar el alumbrado público en numerosas áreas del Partido".
"La Ordenanza prevé un sistema de contribución por mejoras con recupero de lo invertido por los frentistas para conformar un fondo permanente que permitirá continuar llevando luminarias a barrios y zonas que hoy no las tienen", aseguró.
"En este marco –subrayó-, llevaremos a 15 barrios un sistema de alumbrado basado en lámparas de Sodio, tres veces más potentes que las de Mercurio, tan utilizadas hasta ahora".
"Creo que es una buena noticia para todos la aprobación de esta Ordenanza, dado que los reclamos que más repiten los vecinos durante nuestra permanente recorrida por los barrios, ligan íntimamente a la iluminación con la seguridad", concluyó el edil de AM en un comunicado de prensa.
Por su parte, el concejal, Dr. Carlos Arroyo –quien, junto a la bancada radical, votó en contra de la iniciativa de AM- dijo que, "al declararse la obra de alumbrado de utilidad pública, el dinero se recuperará a través de la contribución por mejoras pero no está establecido el monto que cada vecino va a pagar".
"Además –apuntó-, hay una cláusula que indica que un porcentaje de hasta el 15% de los ingresos que la municipalidad recibe de la Provincia puede ser destinado exclusivamente a pagar el crédito, con lo cual se comprometerían fondos municipales en un determinado marco y ya la municipalidad está demasiada endeudada como para seguir tomando créditos".
En tanto, el edil aclaró que "lo que más me preocupa del crédito en sí mismo es que, si bien hay que reconocer que es un crédito blando, es que no quiero que los vecinos se vean obligados a pagar una contribución por mejoras que en una situación económica que ya es crítica". "Esto podría provocar que un individuo que está haciendo equilibrio para llegar a fin de mes se le ponga un poste en la puerta y después le digan que tiene que pagar miles de pesos", amplió.
Y aseguró: "Veo esto como el origen de muchos conflictos, de discusiones e historias interminables, mientras que la municipalidad, con los impuestos que cobra y a las cosas que podría percibir y que no percibe porque la administración es deficiente, podría hacer esa misma obra sin poner en riesgo la situación patrimonial de los vecinos".



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