Los ex mineros reconocieron a Vargas en el penal y que Braga también concurría, además de ver detenidos en el RIM 20.
El contexto histórico fue el Golpe de Estado de 1976, y la mayoría de ellos fue detenido ese día a las 7 de la mañana en El Aguilar, a 4 mil metros de altura sobre el mar, un establecimiento donde el sindicato de obreros peleaba por sus reivindicaciones laborales, aunque luego también siguieron las detenciones, según dijeron al tribunal.
La sala de audiencia estuvo completa: familiares de Bazán, Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz; el director de Prensa y Comunicación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Marcelo Duhalde; Madres de Plaza de Mayo, línea fundadora de Buenos Aires; dirigentes de organismos de DDHH de Jujuy; de organizaciones sociales y funcionarios.
El Tribunal Oral Federal informó por Secretaría que Defensoría General de la Nación designó a Hugo Zelaya y María Eugenia Bilaudo, como defensores ad hoc de Antonio Vargas, quien se encontraba en buenas condiciones de salud, en el Complejo Federal 1 de Ezeiza. También continuará la defensa del imputado en Jujuy los abogados Carlos Shaefer y Gutiérrez Perea.
“Nos entregó la compañía”
A pesar del orden de los testigos, propuestos por la Fiscalía, uno de los aportes contundentes fue el de Faustino Farfán, quien fue detenido dos semanas después del 24 de marzo del 76. Cuando regresó de jugar al fútbol dos personas de traje lo esperaban, lo llevaron a la Seccional de la Policía. “En el escritorio alcancé a ver los papeles con el membrete de la Compañía”, con los nombres de las personas detenidas. Luego lo llevan al destacamento de Gendarmería. “Veo que había otro papel como el anterior, dije nos entregó la compañía a éstos”, afirmó.
Así también los ex mineros integraban el sindicato de obreros de Mina Aguilar, en ese momento. Además habían participado del “Aguilarazo” el 6 de noviembre de 1973, donde tras un conflicto laboral los obreros determinaron un paro activo. En este conflicto Avelino Bazán, como director de Trabajo, intervino y dictó una audiencia obligatoria. Lograron un aumento salarial y los mineros volvieron al trabajo. En ese momento el director de Personal de la empresa, Eduardo López, habría sido el que detonó el encono hacia los mineros. El acta que logró el sindicato no prosperó en Buenos Aires, donde la empresa convocó a las partes.
Sin embargo los ex mineros también relataron que era claro la relación recíproca que tenía la empresa minera con la Gendarmería: la empresa le había dado viviendas, vehículos y combustible gratis a través de Eduardo López.
Es así que cuando los detienen a todos los trasladan en vehículos de la empresa que eran conducidos por gendarmes.
El comandante del Escuadrón de Mina Aguilar era Jorge Borges Do Canto, quien los interrogo en La Quiaca, insultándolos. ”Nos trataban de subversivos, montoneros, que no merecía El Aguilar, establecimiento modelo de la Argentina”, recordó Efren Guzmán.
Los ex mineros fueron trasladados luego al RI 20 y luego al penal de Gorriti, ninguno conocía el motivo de la detención. Al llegar al penal fueron incomunicados casi la mayoría por 45 días. Allí varios reconocieron a sus compañeros de El Aguilar como Avelino Bazán, Carlos Snopek, gente de Calilegua, Ledesma y La Quiaca, entre otros.
Guzmán, en un momento de su declaración, dijo que “Jones Tamayo -prófugo de la justicia- Vargas, Braga, Borges Do Canto, Bulacios participaron de la detención y nos acusaron los directivos de la empresa Eduardo López y Luis Arzuaga”.
Consultado por la Fiscalía sobre Vargas dijo el testigo que estaba a cargo del penal de Gorriti y a Braga lo veía allí pero no sabia las funciones que cumplía, y señaló también la “cicatriz en la cara”.
Varios de los testigos destacaron la figura de monseñor Márquez Bernal, de la Prelatura de Humahuaca, quien se preocupó e intervino por los mineros para su liberación.
Mientras que monseñor Medina (el obispo), los confesaba, los arrodillaba y hacia que le besen el anillo, y que les pedía que “digan la verdad, que eran comunistas”.
Intensa fue la jornada con los relatos de los ex mineros, que hoy ya son abuelos, pero guardan con dolor lo que vivieron para lograr una verdad histórica, y piden justicia por lo que vivieron, ya que pasan los años y los responsables quedan impunes.
Las audiencias se retomarán el 9 de agosto, continuarán con la causa “Avelino Bazán” (Mariana Mamaní)


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