Oscar Lescano dijo que tres de los máximos representantes de la curtiembre le comunicaron que en 15 días comenzarán las negociaciones para acordar las indemnizaciones. El lunes, un grupo de trabajadores inició una guardia permanente en las instalaciones.
La acción contó con el apoyo de la Confederación General del Trabajo (CGT) regional y de la Federación Argentina de Trabajadores de la Industria del Cuero y Afines (FATICA).
La medida de fuerza, que transcurrió con total tranquilidad, se inició a las 5 de la mañana. Horas después, se prendieron gomas en el ingreso de los camiones y se sumaron representantes de otros gremios alineados a la CGT, cuyo secretario general, Oscar Lescano, encabezó dos reuniones con altos directivos de Curtarsa. El resultado, transmitido por el dirigente gremial, parece anticipar el final de Italian Leather Group al frente de la cuestionada empresa. Desde la CGT aseguraron que los voceros de la curtiembre manifestaron la decisión de Attilio D´Apolito de no continuar con la producción, y que en 15 días comenzarán las negociaciones para acordar las indemnizaciones correspondientes.
“Nos dijeron que el ‘Tano’ no la abre más y que va a proponer los pasos para la indemnización. No tiene voluntad de abrir la empresa y va a proponer el tema de indemnizar”, expuso Lescano.
La primera reunión tuvo lugar cerca del mediodía. En nombre de la curtiembre estuvieron presentes el vicepresidente, el representante legal y el encargado de Recursos Humanos. Sin respuestas concretas sobre los sueldos adeudados y el futuro de la empresa, se consignó una segunda reunión.
En ese intervalo, Lescano expresó a los medios periodísticos que aguardaban en el lugar que “le dimos un mensaje que no basta con el salario sino que la empresa tiene que definir la situación; o cierra o abre, pero si la abre (será) con nuevos capitales”. El secretario general de la CGT dijo que el grupo italiano, todavía al frente de la curtiembre, “siempre toma como variable de ajuste a la gente”.
“Estos representantes con los que nos reunimos no están percibiendo salarios y mantienen el descrédito hacia el italiano. Nadie le cree al italiano (por Atilio D´Apolito), ni sus propios gerentes que son su mano derecha. Se le terminó el crédito a este hombre”, expresó.
En definitiva, Lescano dejó en claro que la presencia de la CGT en las instalaciones de Curtarsa buscaba “darle un corte a la incertidumbre de los trabajadores”.
Por otra parte, tal como lo afirmó la semana pasada el titular de FATICA en una entrevista realizada por este medio, el máximo representante de la CGT regional dijo que el gobierno de Graciela Rosso “está buscando inversores”. Sin dar nombres, precisó que “se presentaron, viajaron a Italia y hubo una oferta, pero el problema es que este hombre quiere hacer un gran negocio”.
“Están los capitales, un grupo de empresarios que pondría dinero, otro aportaría los cueros, y los trabajadores la mano de obra. La situación está dada para una reapertura con capitales argentinos. No sé qué monto está pidiendo, pero es un capricho del italiano que quiere hacer un negocio sobre el negocio. Y usa a los trabajadores de rehenes no aportando el sueldo, generando malestar para que hagan movidas como quisieron hacer en el Municipio”, expresó Lescano.
Además, le apuntó a Miguel Prince y al secretario general del Sindicato del Cuero, Claudio Martínez, opuesto a la CGT y a FATICA: “Hay un político que está detrás de ese grupo, que quiere sacar réditos políticos en base a la necesidad de los trabajadores. En eso están Claudio Martínez, con Silvia Cortés (abogada del Sindicato del Cuero y candidata a concejal por el PJ) y Miguel Prince. Hace unos días, Prince andaba diciendo que si él ganaba, la fábrica abría, y esto no lo abre o cierra ni Miguel Prince, ni la Rosso (sic), ni Luciani. Acá el que cierra o abre es el empresario. No tienen que mentirle a la gente”.
Sin ocultar la excelente sintonía que mantiene con Rosso, Lescano aseguró, además, que el gobierno local entabló conversaciones con funcionarios del Ejecutivo nacional, y que se consiguió un bolsón de alimentos para los trabajadores de Curtarsa.
La jornada terminó con la conformación de una guardia permanente de trabajadores con la que se busca evitar un vaciamiento de la empresa. Además, la firma se comprometió a pagar los sueldos adeudados en el transcurso de esta semana.
En el Ministerio de Trabajo
Mientras se realizaba la protesta en la puerta de la empresa, el Sindicato del Cuero encabezado por Claudio Martínez se movilizó hasta la delegación local del Ministerio de Trabajo.
Allí aguardó un grupo de trabajadores hasta lograr una entrevista con el representante legal de Curtarsa. Como síntesis del encuentro se firmó un acta en la cual se fija que la primera quincena de julio será cubierta entre el mañana y el viernes.
Por otra parte, se estableció el pago de 120 pesos como “asignación no remunerativa especial” con los haberes correspondientes al mes pasado y en los posteriores en tanto se mantenga la actual situación de crisis.
El Sindicato del Cuero hace su propia lectura de la realidad que atraviesa la empresa, donde no quedan al margen cuestiones políticas y sindicales. El gremio mantiene un claro enfrentamiento con la CGT local y FATICA, al tiempo que no oculta su oposición al gobierno municipal.
El sindicato de Martínez considera que la estrategia que unifica a Curtarsa con la gestión de Rosso y sus entidades gremiales afines solamente busca un “cambio de imagen empresarial”, al tiempo que cuestiona la honestidad de las denuncias de contaminación efectuadas por el municipio.
Una fuente vinculada al gremio dijo a este medio que la estrategia del empresario italiano consiste en generar un clima de malestar que lleve a los trabajadores a orquestar una protesta: “Lo que quiere es llevarnos a un conflicto a todos los trabajadores para que alguno tire una piedra y se rompa todo, y así echar gente justificadamente. Si el ‘Tano’ se quiere ir nos va a tener que pagar lo que corresponde. La idea de Curtarsa es no pagar indemnizaciones”.



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