Desde electrodomésticos, hasta repuestos de autos, pasando por insumos de computación, juguetes y medicamentos, las trabas de Moreno complican el curso de la economía juninense.
Sólo basta recorrer los negocios de Junín, preguntar e intentar comprar ciertos productos, para darse cuenta de que el faltante afecta a los más variados ramos.
Desde un mecánico que no consigue una pieza de un auto, hasta una vinoteca que ya no tiene en stock ciertos licores, la carencia se hace notar y trastorna de manera evidente el ritmo normal de la economía local.
“La situación no es gravísima, pero sí complicada”, dice Marcelo, de Autoreparados Junín, y agrega: “El gobierno te quiere hacer creer que no se importa porque se fabrica acá, pero eso no es verdad. Hay muchos productos importados que no tienen reemplazos nacionales”.
Algunos de los productos que faltan en este rubro son las suspensiones, todo lo que hace al tren delantero, transmisiones y embragues, entre otros.
Según el comerciante, los grandes distribuidores tienen que “negociar” permanentemente, para poder liberar parte de los stocks frenados en la Aduana.
“En algunos casos, a la gente se le rompe el auto y lo tiene que dejar parado porque no hay repuestos para arreglarlo. Hay cosas que no entran desde el año pasado”, asegura, aunque aclara que estos casos extremos son “excepcionales”.
Por su parte, Juan Pablo, de la empresa Contimedios, agregó: “Nosotros estamos teniendo problemas sobre todo en lo que es insumos. Faltan cartuchos de HP y Epson, cintas adhesivas y tampoco se consiguen impresoras”.
Para el encargado del local, el problema principal radica en que el mercado nacional no alcanza para abastecer a todo el mercado.
“Tenemos impresoras que incluso nosotros tuvimos que dejar de usar por falta de cartuchos. Porque los de algunas marcas ni siquiera se pueden recargar”, aseguró.
En cuanto a los clientes, dijo que “al principio se lo tomaban mal”, pero que hoy “ya están acostumbrados”.
“Incluso antes de comprar una impresora, averiguan si están entrando los cartuchos”, afirmó.
En el rubro de los electrodomésticos, la situación es similar, con artículos que tardan meses en llegar.
“Tenemos un tremendo problema con las importaciones”, dijo Fabio Crespi, de Bringeri Hogar, y agregó: “Antes, las compras se podían programar de un año a otro, pero ahora hay que ir comprando día a día, según lo que te ofrezcan”.
En La Vinoteca, en tanto, aseguran que algunas bebidas provenientes del exterior no se consiguen y ejemplifican: “El Amarula (licor sudafricano) no viene desde hace meses. Es casi imposible conseguirlo”.
Afortunadamente, la comercialización de antibióticos está tendiendo a normalizarse, según lo confirmó el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Junín, Atilio Villani. “Por suerte no estamos teniendo faltantes. Hay algunos casos puntuales que cuesta un poco más conseguirlos, pero en general, no estamos teniendo problemas”, afirmó, en diálogo con DEMOCRACIA.

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