El aerosol ya avanza en las alturas y detrás de las rejas

Apareció otra pintada en un primer piso y arruinaron el Liceo
El “graffiti en altura” no es una técnica, sino una tendencia que, en pocos días, pareciera que comenzó a extenderse en el centro de la Ciudad. Y ahora se le sumó otra, que bien podría denominarse “graffiti tras las rejas”. Lo cierto es que el aerosol ya parece no conocer de límites.

Luego de que apareciera un graffiti en la pared de un primer piso de un edificio ubicado en diagonal 80 entre 3 y 4, otro -o el mismo- “artista callejero” ahora plasmó su “obra” en 5 y 44.

La pintada de diagonal 80, tal como informó este diario, alarmó a los vecinos de la zona y volvió a poner sobre el tapete el flagelo del “aerosol” que todo lo arruina.

La expresión no es exagerada. Basta con pasar a la otra corriente que en la víspera hizo su presentación en sociedad: el graffiti tras las rejas. Alguien no respetó el enrejado del Liceo Víctor Mercante y estampó en color negro una frase con un insulto. Un edificio emblemático de la Ciudad, una vez más, agredido gratuitamente.

Pero hay más. En un local de 1 y 49 apareció otra pintada en altura, anunciando que “alguien” manda.

sorpresa y temor

El motivo que apareció en el edificio de diagonal 80 -letras redondeadas y llamativos tonos anaranjados con la leyenda “doble 51”- despertó la curiosidad de decenas de vecinos que a diario pasan por ese sector, así como el temor de los propietarios.

Con 45 años de residencia en el lugar, José Handula confesó que “no entendemos cómo pudo llegar a treparse hasta ese lugar, nadie escuchó nada”.

Nadie escuchó, pero todos pudieron ver las huellas de las zapatillas estampadas en la pared lateral, marcando el camino que siguió quien algunos ya bautizaron como “el graffitero araña”.

La pintada que apareció ayer en 5 y 44 es casi idéntica.

Y la del local ubicado en 1 y 49, así como la del Liceo Víctor Mercante, de muy mal gusto, si es que en estos casos se puede hablar de gustos.

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