Lo dispuso el gobierno nacional a través de una resolución y el nuevo cuadro tarifario rige a partir de ayer. El aumento en los pasajes ronda entre el 10% y 16%.
En la actualidad los pasajes de cabotaje sacados con más de 10 días de antelación cuestan 877 pesos sin impuestos y con ellos suman $1.073,01. En cambio, los tickets de último momento valen $965 sin impuestos y $1.145,05 es su precio final.
El aumento autorizado es del 10% en el valor de referencia de casi todos los destinos y del 20% en los precios máximos. Pero llega al 20 y al 31% en los vuelos a Ushuaia y Río Grande, respectivamente. El año pasado hubo dos incrementos, en marzo y mayo, que sumaron en promedio un 16%. La suba acumulada de este año ya es sensiblemente mayor: en la mayoría de los casos, el incremento es de alrededor del 30% para las tarifas de referencia y de más del 40% en los precios máximos. En febrero fue el último retoque del precio.
Hasta ayer a la mañana, la oficina de la aerolínea ubicada en avenida Illia 472 no contaba con información. El gerente de la filial San Luis, Hugo Vasconzuelo, dijo que no fueron notificados y le extrañó porque “generalmente avisan” con un correo electrónico enviado por las oficinas de Buenos Aires.
En la provincia, el 80% de los usuarios son trabajadores industriales y comerciantes, el 15% son pasajeros por cuestiones esporádicas y el 5%, por turismo. “El bajo porcentaje de los que vienen de visita necesitan movilidad así que vienen en auto o llegan por colectivo”, determinó el responsable de la firma que realizó un estudio hace algunos años sobre la composición de los clientes.
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