Aseguran que a raíz del fenómeno van a disminuir las transacciones y que las consecuencias reales se verán desde marzo. Expresaron que no afecta al desarrollo de nuevos emprendimientos. La fuerte dependencia que el mercado inmobiliario tiene del sector agropecuario en la región anticipa nubarrones para la actividad a partir de la profunda sequía que padecen especialmente los lotes de maíz y de soja.
Raúl Gutiérrez, propietario de la inmobiliaria que lleva su apellido, señaló que "la gente del campo nos viene avisando que va a ser un año malo para ellos por la mala cosecha. Expresaron que no van a invertir como otros años en ladrillos".
Aseguró que todavía no han tenido bajas en negocios. Sin embargo, expresó que ha disminuido el nivel de llamadas y consultas para la compra/venta de inmuebles.
Con respecto a este recorte aclaró que no es sólo por la situación que atraviesa el productor de campo sino también porque al ser enero y febrero meses característicos para vacacionar, se "frenan" las inversiones. Y puntualizó: "En esta época del año la mayoría de las personas consultan por alquileres para la nueva camada de estudiantes universitarios".
Por su parte, Mario Miglieta, vicepresidente del sector Servicios del Cecis, expresó que las pérdidas económicas que genera la sequía afectan anímicamente a los productores, los retrae y hace que el mercado tenga una recaída.
Aseguró que existe una tendencia a disminuir las inversiones ya que el productor tiene que destinar recursos, que en un principio tenía guardados para este tipo de transacciones, y ahora debe cubrir las pérdidas que se han generado a partir del fenómeno natural.
Impacto
Se estima que el crecimiento económico de la nación para el año 2012 va a ser inferior al del año anterior, ya que los productores han perdido parte de la cosecha por la escasez en las precipitaciones. De este modo, la situación se torna difícil y la posibilidad de que inviertan en la compra/venta de inmuebles o en la construcción de torres se avizora menos alentadora que años anteriores.
"Estos mercados reaccionan muy fácilmente a las expectativas agropecuarias y necesitan un proceso. En este momento no se puede decir que ha mermado la intención. Una vez que pase esta época se va ver en qué condiciones económicas queda el productor. Sólo ahí se va a poder hacer una evaluación real", explicó Miglieta.
Expresó que no sólo recibe consultas por inmuebles de parte de productores de Río Cuarto, sino también de otras zonas en las que la sequía no ha afectado y que, por lo tanto, hay algunos indicios alentadores.
Raúl Gutiérrez coincidió con Miglieta en afirmar que el impacto real de este fenómeno natural se podrá ver dentro de unos meses.
Dijo que las consecuenias que traería aparejada la pérdida de la cosecha en el mercado inmobiliario y el porcentaje en el que lo afecte, se verá recién en el mes de marzo, cuando comience a levantarse la cosecha.
Con respecto al impacto que la sequía puede tener en el sector de la construcción, Gutiérrez comentó que para este año hay una considerable cantidad de edificaciones e inversiones programadas.
Expresó que están trabajando con nuevas torres y con otros proyectos de comercialización. "La sequía no ha llegado a afectar el inicio de nuevos proyectos y el desarrollo de nuevos emprendimientos", aseguró.
Miglieta, por su parte, dijo que la edificación ya está en marcha y expresó que se van a terminar y concluir. "Inversiones y proyectos no hay todos los días", agregó.
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