El radicalismo dijo que teme un recrudecimiento del conflicto que mantienen los aborígenes de La Primavera con el Gobierno provincial y renovó su cuestionamiento contra el gobernador Gildo Insfrán, al que le exigió que "dé la cara" y que "deje de esconderse porque toda una sociedad necesita saber qué está ocurriendo". Reclamó la renuncia del ministro de Gobierno por su "incapacidad" y pidió, sin más dilaciones la aplicación de la ley nacional 26.160. Cuestionó la "oscura y absurda" intención de buscar culpables fuera de la órbita oficial.
Ley 26.160
"La UCR de Formosa sigue con preocupación los acontecimientos desatados el martes de la semana pasada a la vera de la ruta nacional 86, aunque comenzaron el 25 de julio de este año cuando un grupo de tobas salió a exigir públicamente el cumplimiento de la ley nacional 26.160 promulgada en 2006 y prorrogada en 2009 hasta el 2013 por la ley 26554.
Esta norma declara la emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias del país, y suspende la ejecución de sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objeto sea el desalojo o desocupación de las tierras", se recordó.
"Además, la Constitución de la Provincia de Formosa reconoce los derechos preexistentes de los pueblos originarios a los territorios que por historia les corresponden. Estas comunidades, además cuentan con el aval del Convenio 169 de la OIT, que indica que los gobiernos deben llevar adelante acciones tendientes a proteger los derechos de dichos pueblos y garantizar el respeto a su integridad", abundó.
Provocación
"Suena a ordinaria provocación cuando los tradicionales operadores oficiales salen a adjudicar responsabilidades de los hechos a dirigentes de la UCR.
Ningún formoseño bien nacido ignora que si el Gobernador Gildo Insfrán hubiera actuado responsablemente, con sensatez y compromiso, en la provincia hoy no existirían dos familias destrozadas por la pérdida de parte de sus integrantes.
Lo ocurrido fue la consecuencia de un escenario donde pobres contra pobres resultaron ser resortes de un funcionario que vive en una isla, totalmente aislado del padecimiento de miles de formoseños", criticó.
En este mismo contexto, se consideró que "la patraña de pretender responsabilizar al padre Nazar de la crisis no hace más que confirmar la presencia de un gobierno perdido, incapaz de asumir sus culpas para resolver el cuadro con la celeridad que su dimensión exige".
Escondido
"Venimos de recorrer la zona y dialogar con decenas de aborígenes. Nada ha cambiado. Podemos advertir que existe una tensa calma y tememos un recrudecimiento del conflicto. Como nunca desde que surgió el problema, es necesaria una decisión política y quien debe hacerlo sólo tiene silencio como respuesta.
Parece que no le afectó el uso de las armas ni su directa responsabilidad en las derivaciones con el derramamiento de sangre formoseña", acusó Luis Naidenoff.
"No se puede andar por la vida inaugurando obras como si acá no pasó nada. Exigimos que Gildo Insfrán dé la cara, que deje de esconderse; su silencio es irrespetuoso. No dar la cara cuando hay ciudadanos que esperan su palabra para saber como sigue esto es impropio de un funcionario que ocupa un mandato popular, porque genera conmoción y la idea de que un barco está a la deriva", graficó.
Renuncia
"Acá se apostó a la lógica del cansancio, ignorando la dignidad de un planteo concreto y también de muchos pobladores que fueron afectados por el corte de ruta de los nativos".
La UCR sostuvo que el ministro de Gobierno, Jorge González debe dimitir al cargo, porque de continuar el conflicto "no sabrá qué hacer", como lo declarara en su presencia en la Legislatura provincial, el jueves último.



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