Advierten que productos subsidiados por la Nación desaparecerán de los supermercados

Las empresas cuyos productos están subsidiados y con un cepo en los precios, no entregan su mercadería, y para esquivarla sacan otro producto con un nombre distinto, según explicó el vicepresidente de la Cámara de Supermercadistas, Miguel Simon´s.
La escasez del aceite en las góndolas de los supermercados de Resistencia es un hecho que se viene produciendo desde hace varios meses atrás, pero tal sería la situación por la cual atraviesa este producto subsidiado, que lo reemplazaría uno con precio de etiquetas. Este escenario se repetiría con otros elementos que en la actualidad cuentan con subvención. Hoy en día, la diferencia en el precio entre el aceite cubierto con el beneficio nacional y aquel que no, es de un 30 por ciento, pero el mismo faltante produciría que en el mercado prevalezca solamente uno.

“Las aceiteras entregan en medida que van pagando el subsidio, y así se manejan para liberar el producto hacia los supermercados. Algunas tienen atraso de 6 o 7 meses”, informó el vicepresidente de la Cámara de Supermercados Miguel Simon´s que ve con preocupación el contexto por lo que vaticinó que “el aceite subsidiado desaparecerá y quedará solamente el de etiqueta”.

Ahora bien, todo apuntaría a que el Gobierno nacional estaría sacrificando los subsidios ante un problema de caja, porque para el empresario “productos subsidiados, ya prácticamente no están quedando y si existen algunos, en el mercado del Chaco no entran”.

Simon´s dijo que ante esta situación, las empresas cuentan con estrategias para hacer a un lado los problemas que traen los retrasos en el pago de subsidios. “Por ejemplo, la lavandina tradicional y de primera marca, llegaba subsidiada, pero acá no se consigue”, al igual que la leche en polvo de primera marca. Lo que sí se ofrecen son las mismas marcas pero con algún agregado o componente distinto. El ejemplo más claro sería el de la reconocida marca de cafes, que para salir del producto controlado, tiene otro nombre.

“Las empresas cuyos productos están subsidiados y con un cepo en los precios, no entregan su mercadería, y para esquivarla sacan otro producto con un nombre distinto”, explicó el vicepresidente de la Cámara de Supermercadistas, aunque aclaró que desde la entidad, siempre se han opuesto a cualquier tipo de control o regulación de precios, porque genera estas consecuencias, así como la existencia del mercado negro.

No obstante, destacó que el gobierno del Chaco está haciendo esfuerzo para paliar el faltante, porque busca el ingreso de camiones con mercaderías como el aceite. De hecho, esto fue lo que sucedió la semana pasada con una partida que fue al interior provincial y se espera que en los próximos días se haga lo mismo para Resistencia, aunque reconoció que lo que se entrega es solamente una gota de agua en el medio del mar.

Aumentos por Semana Santa

Por otro lado, Simon´s se refirió al incremento en los precios que sufrieron algunos productos de primera necesidad, como los quesos y lácteos. Estos tipos de productos registraron un corrimiento que en dos semanas llegó al 20 por ciento, en tanto que las leches fluidas, un 9 por ciento. No es el caso del yogurt, cuyo costo se está manteniendo a pesar de que es un subproducto.

Hay dos alimentos que de cara a Semana Santa registrarán sin duda un aumento en las ventas: el huevo y el pescado. Con respecto al primero, para los supermercados pasó de los $140 pesos el cajón de 30 docenas, a $162 el mediano, y el grande a $175 pesos.

Acerca del consumo del segundo, Simon´s, dijo que el pescado fresco, de río, no se compra, pero el enlatado ya lleva acumulado cerca de un 10 por ciento de aumento en su precio hace dos semanas.

Con respecto a los alimentos derivados de la harina, informó que no deberían registrar subas, pero este insumo conlleva un problema, que es con el productor de trigo que actualmente no puede vender.

Simon´s dio a conocer si que aumentaron los costos fue producto de cuestiones externas: el sueldo del peón de panadería incide en un 18 por ciento en el costo final y se le tiene que sumar también una modificación del 5 por ciento de la margarina, que además se tiene que pagar gas y la electricidad, que comenzará a llegar sin subsidio.

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