Advierten que “son un peligro” y piden medidas por las pantallas

Advierten que “son un peligro” y piden medidas por las pantallas
“Cualquier artilugio de esas características, que distraiga a los automovilistas, debe sacarse de la vía pública”. Contundente, Daniel Zucarelli, magister en Seguridad Vial, insistió en que las pantallas gigantes destinadas a promover productos o servicios, colocadas en cruces clave del tránsito, constituyen “un peligro”, y que, entre las tres instaladas en la Ciudad -13 y 32, 120 y 32, y 6 y 46- la que ilumina con sus poderosos colores la rotonda de la bajada de la Autopista es la que llama al mayor riesgo. “En ese lugar los conductores se la encuentran de frente y como son atractivas para mirar dispersa la atención”, señaló el especialista.

Ocurre que la manera de promocionar a través de inmensos carteles lumínicos hace que se deje de poner atención al contexto en el que se circula. El problema es que se presenta, a una velocidad increíble, una seguidilla de imágenes con una enorme cantidad de datos: lo que se vende, el precio, la cantidad de cuotas y hasta el número de teléfono al que llamar para conseguir la oferta. “Si la promoción se limitara a un mensaje que dijera sólo ´tome tal gaseosa´ no sería tan riesgoso; lo cuestionable es que largan un sinfín de información y se tiende a tratar de procesar todo lo que nos rodea”, subrayó el experto.

YA SE HABÍAN CUESTIONADO

Las pantallas LED distribuidas en la vía pública ya fueron objetadas por un sector directamente ligado al tránsito como lo es el de los taxistas. Cuando todavía no se había instalado la de 6 y 46 y sólo estaban las de los accesos al casco urbano el Sindicato de Conductores de Taxis de La Plata salió a plantear el retiro de los coloridos paneles porque “distraen la mirada y no sólo del que maneja, sino también de los peatones, porque generan distracción y pueden producirse accidentes”,

Según remarcó oportunamente el secretario general de ese gremio, Juan Carlos Berón, la innovadora modalidad de publicidad “es casi tan riesgosa como el hecho de conducir hablando por celular, porque se pierde la concentración, y en lugares donde el tránsito es muy intenso”.

Además, según recordó Zucarelli, ese tipo de mobiliario urbano “está prohibido por el Código de Tránsito, que establece que no pueden colocarse en lugares de paso vial y en altura elementos que distraigan la atención de los conductores”.

Efectivamente, la publicidad callejera está reglamentada por la ley nacional 24.449; concretamente, en el artículo 26, que precisa que “en la zona rural, autopistas y semiautopistas debe estar fuera de la zona de seguridad”, mientras que en las áreas urbanas “puede estar sobre la acera y calzada”. Sobre la responsabilidad de las infracciones, la legislación dice que “responden solidariamente propietarios, publicistas y anunciantes”.

RESTRINGIDAS

En la capital federal son el centro de una polémica y también de restricciones. Las atractivas pantallas se ubican en zonas céntricas y son siete en total mientras que hay otras cinco en trámite de otorgamiento de habilitación o renovación. A la que se ubica frente al Cabildo -la más grande de Sudamérica y causante de controversias-, por orden de un juez debieron reducirle el nivel de luminosidad. Después se destacan la de la esquina de Cabildo y Juramento y la de la avenida Córdoba y Estado de Israel

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