Advierten que si la Nación no aumenta el cupo de gas se acentuará la falta de garrafas

Desde hace un mes a la fecha la falta de gas en garrafa se acentuó notablemente y las empresas distribuidoras temen que se agrave aún más durante los meses de invierno, cuando los consumidores podrían hasta pelearse por cada tubo disponible.Hace un mes la Nación, más precisamente la Secretaría de Energía, firmó acuerdos para incrementar el cupo de Gas Licuado de Petróleo (GLP), pero la medida aparentemente no se cumplió.

Las empresas sostuvieron que están recibiendo casi la mitad de la materia prima que necesitan para atender el nivel de la demanda actual, que está en pleno crecimiento y en poco tiempo requerirá más combustible aún. Aparentemente el problema le pertenece a las autoridades nacionales porque “no autorizaron a las licuadoras (empresas productoras de GLP) a enviar los pedidos de despacho que hicieron las fraccionadoras”.El gerente regional de una de las distribuidoras sostuvo que “la Nación pretende que en la región se venda la misma cantidad de gas que se comercializó en 2007, cuando el año pasado ya teníamos un 30 por ciento más de demanda que en 2008”. Promesas que volaron Dos empresas consultadas instaron a que “los consumidores hagan las denuncias pertinentes”, y mencionaron que “ya se agotaron todos los pasos administrativos sin resultados concretos, más allá de las promesas de los funcionarios nacionales”.El temor está centrado en los meses que vienen, si hoy con una temperatura relativamente baja hay problemas, cuando el inverno sea más crudo es casi seguro que habrá desabastecimiento generalizado.Mientras muchos consumidores hacían fila para comprar gas en las plantas o buscaban que tomen el pedido por teléfono, los funcionarios provinciales continuaban las gestiones ante la Nación. La falta genera especulación de todo tipo, ya por empresas que incrementan el valor de la garrafa hasta cupos para la venta en planta, que tienen un valor mucho más bajo que el servicio a domicilio. En la puerta de la fraccionadora la garrafa vale 16 pesos, entre 8 y 10 pesos menos de lo que cuesta el reparto, actualmente desregulado y a un valor de entre 24 y 26 pesos.Al ser cada vez menos los comercios que tienen stock disponible, la presión se traslada a las plantas, donde cada día hay más consumidores que pujan por el combustible que se agota rápidamente. Una situación similar se vivió hace pocos años cuando un paro de los obreros del petróleo frenó la comercialización. El acuerdo llegó a tiempo para evitar una grave crisis social en las provincias del NEA que dependen exclusivamente de este combustible. No quieren subsidiar más “Nadie esconde el gas, queremos vender más pero la Nación no quiere subsidiar más cantidades de GLP porque no tiene fondos; no se trata de una especulación por parte de las empresas”, relató el gerente de una de las empresas consultadas por NORTE. “Todo el stock que tenemos disponible lo vendemos en nuestras plantas o a través del reparto a domicilio. Cobramos el precio acordado con las autoridades, pero no podemos hacer nada ante esta situación”, agregó. “Depende exclusivamente de una autorización por parte de la Secretaria de Energía de la Nación, que piensa que en el NEA no nacen consumidores todos los días. Quieren que nos arreglemos con lo que tenemos”, denunció. Esta fuente aseguró que “al menos un día en la semana no cuentan con gas para vender y tardan un par de horas, desde la llegada del combustible, para reponer el stock”. Desde otra empresa confirmaron que no hay suficiente gas para atender la demanda, pero confían en que pronto se podrá solucionar el inconveniente. Mencionó que hasta al mediodía atienden a los clientes que se acercan hasta las plantas. En tanto, otro distribuidor mencionó que sólo entrega gas a sus clientes y no toma nuevos pedidos, salvo que cuente con la suficiente cantidad de garrafas reclamadas a las distribuidoras.

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