Ricardo Buryaile, presidente de la Comisión de Agricultura de Diputados, puso reparos a la idea de segmentar la aplicación del tributo. Buzzi insiste con el proyecto.
Buryaile, ex vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), venía trabajando desde hace tiempo en un proyecto que no contemplaba esta posibilidad, y ayer mismo había reconocido que era el tema “más difícil de resolver” en la discusión entre las entidades agropecuarias.
De todos modos, consultado esta mañana por radio El Mundo sobre si el Parlamento finalmente va a reducir o a segmentar las retenciones a la soja, el diputado contestó que se harán “ambas cosas”, no obstante lo cual advirtió que “el problema es que el Estado es un pésimo pagador”.
A su criterio, “es necesaria la segmentación desde el punto de vista productivo y social”, pero insistió con que “el problema es que hay un Poder Ejecutivo que no cumple”.
El legislador formoseño precisó que si se reducen las retenciones al nivel que proponen entidades como Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Sociedad Rural Argentina (SRA), “el costo fiscal es de 1.000 millones de dólares”.
Asimismo, añadió que si esa rebaja de retenciones “se amplía a la carne, y a las economías regionales, y se la segmenta, el costo se va a 1.800 millones de dólares”.
Por su lado, el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, afirmó hoy que “habrá que convivir con retenciones por un tiempo”, por lo cual insistió en que se deben segmentar estos gravámenes a las exportaciones de granos para que los pequeños productores paguen menos.
“Los pequeños productores estamos siendo desplazados por los grandes productores, inversores, fideicomisos y pooles de siembra. No se le puede dar el mismo tratamiento a la rentabilidad de la especulación financiera metida en la patria sojera, que a los productores que vienen de toda una tradición”, subrayó Buzzi.


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