Desde que comenzó la ocupación de terrenos en el barrio Pirayuí, Patricia Carolina Rabez se constituyó en una de las principales voceras de las familias asentadas. En la última marcha a Casa de Gobierno, se la vio junto a Raúl Castells encabezando la movilización. Como todos, pide una casa. Sin embargo, en el Instituto Nacional de la Vivienda de Corrientes (Invico), su nombre figura como adjudicataria.
Según contó a El Litoral, la idea es conseguir otra vivienda en la que habitarían su padre y su hijo que tiene su propia familia. Así, ella permanecería en su actual casa junto a su hija. “No dejaría esto porque es mi único techo”, dijo.
Patricia explicó que hace 7 años vive con sus hijos y su padre que está postrado porque tiene cáncer, diabetes, agua en los pulmones, tuvo 5 ACV, entre otras complicaciones de salud que enumeró. “Vivimos 5 personas en una casita de dos habitaciones y con mi papá así necesitamos más espacio”, remarcó. “Mi papá merece una casa y mi hijo también necesita un techo para su familia”, agregó.
Consultada sobre su vinculación con Castells, Rabez aseguró que nunca militó en su movimiento y lo conoció a partir del asentamiento cuando él se acercó a preguntarle si podía quedarse.

Comentá la nota